Hola, Miguel. Pues, soy César, soy profesor de español de España, aunque estoy en Londres, vivo en Londres desde hace, te estaba contando antes casi diez años ya, y mi proyecto en Internet se llama Spanish Language Coach, donde, pues, especialmente, tengo tres podcast para todos los niveles de de estudiantes, principiantes, intermedios y avanzados, e intento que, a través del de los podcast, además de mejorar la comprensión del español, pues pueden conocer un poquito mejor el estilo de vida español, algunas tradiciones y luego también hablo de temas que me parecen interesantes para cualquier persona. Así que, bueno, tiene doble intención.
Sí, eso no no lo has dicho concretamente, pero los podcasts son muy buenos. O sea, tienes tres podcasts muy buenos.
Muchas gracias. Está mal que yo lo diga, ¿no?
Sí, pero yo sí lo
puedo diga muy honesto.
Yo sí lo puedo decir. Así que perfecto, ya tenéis algo que hacer después del vídeo. Pero hoy no estamos aquí para hablar de podcast, sino para hablar de lo que hacemos más allá del trabajo. Porque César también es su propio jefe, también trabaja a distancia, por lo tanto tiene que aprender a gestionar su tiempo libre, su tiempo de trabajo y todo lo todo lo que hay entre medio. César, ¿tú cómo lo haces?
¿Cuánto tiempo libre dedicas seguro a la semana para ti?
Pues mira Miguel, yo llevo cinco años siendo mi propio jefe y creo que todavía no he aprendido a gestionar mi tiempo correctamente. Intento, porque especialmente los primeros años donde estaba dando clases, creando contenido y todo esto trabajaba prácticamente de lunes a domingo y sabía que era el peaje que tenía que pagar, ¿no? Para para conseguir los objetivos que tenía, Ahora intento que el fin de semana sí que sea sagrado y y no trabajo, aunque siempre termino a lo mejor leyendo, pues, algún libro relacionado con con el español, algún manual o relacionado con con las redes sociales o con el marketing para poder llegar a más estudiantes. Entonces, al final yo siempre digo lo mismo, ¿soy un poco esclavo de mi trabajo? Pues creo que sí, pero es que en realidad me gusta mucho lo que hago, entonces a veces no se siente como trabajo, pero aún así obviamente muchas de las actividades que hacemos requieren un esfuerzo intelectual grande y físico también, entonces pues a veces hay que ponerse freno y y marcar un poco los horarios, pero la verdad es que todavía no he aprendido a hacerlo correctamente.
Lo comprendo y yo por supuesto que tengo mucha menos experiencia en esto, o sea, estoy todavía un poquito lejos de de ese punto. Aunque también he de decir que el grueso de mi trabajo, el trabajo más pesado lo hago de lunes a viernes y es además gradual, o sea, mi lunes es tranquilito, mi martes es intenso, mi miércoles es jodido, jueves más tranquilo, viernes bastante relajado, sábado y domingo lo justo. Intento Claro, intento aprovechar el sábado y el domingo para no dar clases. Eso sí que es algo innegociable, lo he aprendido gracias a otras personas, ¿no? No nunca he dado clase de sábado y domingo, pero intento aprovechar esos días para crear contenidos y me siento inspirado.
Entonces, sobre todo aprovecho los momentos en los que mi cerebro trabaja gratis para apuntar todas las ideas y el sábado y el domingo ejecutarlas.
Claro, pero además esto que has dicho es es creo que es muy importante, ¿no? Al final la creación de contenido para redes sociales con cada red social tiene una personalidad diferente y de verdad es que requiere inspiración, o sea, no es simplemente explicar, pues, el contraste entre indefinido e imperfecto como si estuvieras en una academia, ¿no? Tienes que hacerlo interesante, tienes que crear una narrativa, tienes que, pues, aplicar el story telling, tienes que hacer un montón de cosas que necesitas un cierto grado de inspiración, ingenio, creatividad y que, pues, que no siempre están presentes. Entonces, muchas veces sí que me pasa que a lo mejor no estoy trabajando o estoy en el gimnasio. Cuando estoy haciendo deporte es un momento, yo creo que imagino que porque el cerebro también se activa, donde me vienen un montón de ideas.
Entonces tengo una app en el móvil que se llama, creo que es Evernote o algo así.
Sí, la conozco.
No, no, ese ya no lo uso. Notion, ahora uso Notion, que me gusta mucho. Y ahí me apunto todas las ideas, porque me vienen Podría hacer un a ver, que luego no hago ni un diez por ciento de lo que pienso. Pero bueno, yo apunto las ideas ahí para el futuro, ¿sabes? Para cuando se me acaben las ideas.
Sí, pues yo hago lo mismo, pero en la aplicación de notas de Google no me
bueno, se da igual el lugar, ¿no? Pero no perderlo, no perderlo.
Sí. Pues yo fíjate, a mí me pasa al revés, si estoy entrenando es cuando no pienso, o sea, ni se me pasa por la cabeza nada. También di que esa es mi mayor hobby, o sea, es lo que más después de mi trabajo es a lo que más tiempo le dedico, lo que más me gusta. Entonces, como que esa ese momento lo respeto mucho. Pero más allá de eso, voy a ir dándome un paseo por la calle, cualquier idea, hostia, así como se dice, fíjate, ah pues para esto tenemos tres palabras y en inglés solo tienen una, voy a hacer un vídeo de esto.
Claro, claro, sí, sí, sí, hay uno.
Es que además es que es con con el la enseñanza del español como lengua extranjera es que es ilimitado lo que puedes enseñar, ¿no? O sea, cualquier cosa de la vida cotidiana puede ser enseñable. Así que, sí. Y por lo que lo que has dicho de de entrenar y no tener inspiración, ahora estoy pensando y es verdad, yo entreno, intento entrenar cuatro veces a la semana. Dos de ellas con un entrenador y las otras dos yo solo.
Cuando estoy yo solo es cuando puedo pensar, pero cuando entreno con él es que no tengo tiempo ni de pensar y yo siempre le digo a él, digo es que es como si estuviera meditando porque es que no me da tiempo ni ni a pensar, estoy tan cansado, estoy me lleva tan al límite que es de verdad como una sesión de de de mindfulness de una hora, que estás concentrado en lo que estás haciendo, ¿no?
Sí, sí, sí, literalmente no puedes escapar de ese momento.
Sí, sí, sí, y es lo que más me gusta de de poder hacer un entrenamiento tan tan intenso, no pensar que está muy bien.
¿Y qué entrenas por curiosidad?
Voy al gimnasio.
O sea,
pesa. Levantamiento de pesas, sí, sí, sí. Vale, sí, yo entiendo también. ¿Cómo se dice levantamiento de pesas?
Sí, la verdad es que no, yo creo que dices que ir al gym, ir
al gym, entrenar, o sea, sí, voy al gimnasio y levanto pesas y hago máquinas y esas cosas para ganar más muscular, porque ya tengo una edad, no soy tan joven como tú, tengo un poco de escoliosis, lo que me da un montón de dolor de espalda al trabajar tantas horas sentado.
Horrible, se nota muchísimo, muchísimo.
Sí, sí, sí, sí, sí, y ir al gimnasio me ha me ha aliviado. Bueno, de hecho es que mi dolor de espalda ha desaparecido por completo, ¿no? O sea, sí estoy súper contento.
Súper bien, sí, pues claro, ahí ya sabes que que no lo puedes dejar nunca.
Sí, no, no, desde luego. Desde luego.
Muy bien. Y aparte de entrenar, yo también intento, para no estar todo el día pegado a la silla y con la espalda comprimida, intento caminar, pues como mínimo una hora al día, intento sacarla de donde sea, si tiene que ser por la noche, pues es por la noche.
Es mucho. Una hora al día, wow.
Sí, sí, sí. Pero es que si no pues es que yo antes caminaba muchísimo, cuando vivía en República Checa tenía no no creaba contenido, entonces todas las horas que no daba clase, pues era para Claro, para mí. Y pues andaba dos horas, dos horas y media todos los días, porque me encanta, pero
Y y una pregunta, ¿andas andas tú solo, andas con alguien? Tú solo, ¿y andas sin escuchar nada o vas escuchando música o?
Pues aprovecho mis paseos para llamar a gente que normalmente está en otros países. Cuando estaba en República Checa llamaba a los españoles, cuando estaba cuando estoy en España pues llamo a los checos y y así me entretengo y si no pues escucho música y ya está.
Vale, vale. Yo es que he intentado esto que dicen de salir a pasear pero sin ningún tipo de estímulo, simplemente pasear en la en la naturaleza, en un parque de Londres, ¿no? Pero es que me aburro si me voy a andar yo solo, o sea, siempre estoy, y es una de las cosas de las que hablo a veces en el podcast, siempre estoy estimulado. O sea, yo nunca nunca estoy no haciendo nada y si estoy haciendo algo y estoy yo solo, que no estoy hablando con otra persona, necesito tener los auriculares y estar escuchando música o un podcast, sino me agobio. Es como ostras, nunca me aburro y eso también creo que genera un poquito de fatiga mental, el estar continuamente estimulado.
Absolutamente, además yo creo que los creadores de contenido consumimos muchísimo contenido, pero de otra manera, porque yo lo he notado un montón en este año, no veo los vídeos de los demás de la misma forma que antes. Ahora pienso, hostia, qué buena luz tiene este tío, fíjate, se ha puesto muy cerca de la cámara o qué bien se le oye 00A veces digo, pues este vídeo no aporta nada.
Claro, lo analizas mucho más.
Claro, entonces es como, bueno, intento ahorrarme esas cosas cuando voy a pasear, intento no abrir Instagram para nada.
Sí, sí, sí, sí. Eso es trabajo.
Sí, sí, totalmente, totalmente, ver vídeos, ¿quién me iba a decir? Sí,
sí, sí, sí,
sí. Y te pasa también lo contrario que, o sea, por supuesto echar el freno es difícil y cuando te gusta lo que haces, pero te pasa lo contrario que alguna vez tienes una época de necesito vacaciones y me las puedo coger, así que paz y necesitas forzarte otra vez.
Sí, a ver, creo que es muy difícil mantener el mismo nivel de motivación, pero es que en cualquier proyecto, o sea, ni con tu trabajo, aunque seas autónomo o tengas tu propia empresa, proyecto, ni con, por ejemplo, yendo al gimnasio pues hay semanas que estoy muy motivado y semanas que estoy menos motivado ¿no? Pero incluso en una relación de pareja pues no son, o sea, hay ciclos, entonces simplemente no puedes depender únicamente de la motivación y sabes que hay personas que dependen de ti, en el caso de de nuestro trabajo ¿no? Porque tenemos estudiantes, tenemos personas a las que les gusta lo que hacemos y eso también es un motivador externo para decir, bueno, la verdad no me apetece a lo mejor esta semana, no estoy muy inspirado, pero voy a sacar la inspiración de donde sea para hacer algo lo mejor posible. Entonces es verdad que como es un trabajo bastante, que recibes mucho el feedback de las personas, es bastante reconfortante en ese sentido, y prácticamente todos los días recibo algún email de gente que escucha el podcast y son emails preciosos de gente que de verdad lo aprecia muchísimo y y le gusta mi trabajo, pues eso siempre es un, pues un motivador externo que me hace venir arriba.
Es decir va, ponte las pilas César y el toro.
Totalmente, totalmente. Yo tengo una un sentido de la responsabilidad muy grande. Enseguida pienso, pues que esto es que esto lo tengo que hacer. Claro. Y motivado o no, lo haré.
Sí. Entonces, entonces en ese sentido no me no me cuesta. O sea, bueno, me cuesta lo mismo que a todos, pero quiero decir que no, no remoloneo, o sea, que a las cuatro hay que grabar el vídeo y a las cinco hay que subirlo, pues a las cuatro va a estar grabado y a las cinco va a estar subido. A lo mejor a las cinco y diez estoy tirado en la cama así destruido, sí, pero el trabajo va a estar hecho seguro.
Claro, claro, sí, es es encontrar el equilibrio que es difícil porque tampoco quieres llegar al punto de de quemarte, ¿no? Del famoso burnout, y es curioso porque conozco ya a varias personas de de nuestro sector, no solo del del de la enseñanza del español sino pues educadores, divulgadores de diferentes materias, súper exitosos en términos de números de tanto financieros como de audiencia y que han llegado a ese punto de burnout, o sea de de al final cuanto más crece la bola, más complicadas de gestionar a nivel a nivel de feedback de las personas que lo que lo escuchan o a nivel de, pues que a lo mejor tu proyecto crece y ya no solo eres tú, sino que tienes a otras personas que con las que colaboras o trabajan directamente contigo y pues es que nada es tan fácil como parece, ¿no? Todo está muy bien y todo es, la mayoría de personas que hacemos este tipo de trabajo es porque nos gusta mucho, pero al mismo tiempo hay retos que tienes que ir. Yo siempre digo que es como un videojuego, ¿no? Que tú empiezas desde cero, no tienes nada, entonces pues ahí no no tienes ningún tipo de ni de motivación externa pero tampoco nada que te pese y conforme vas creciendo pues aparecen nuevos retos y cada vez es un poquito más difícil.
Entonces hay que tomárselo con filosofía y no quemarse.
Totalmente, o sea, es satisfactorio, reconfortante y lo que quieras, pero no deja de ser una paliza al final, o sea
Sí, es es es un es que es un, o sea, es que es un esfuerzo intelectual y mental y físico y y de muchos tipos y de mucho tiempo, ¿no? O sea, yo yo he trabajado por cuenta ajena hasta los veintisiete o así, y no en todos los trabajos a las cinco y media pagaba el ordenador y me iba, en algunos había un mayor grado de compromiso por diferentes motivos, pero yo el fin de semana nunca pensaba en mi trabajo, muy pocas veces y por la noche yo desconectaba, realmente desconectaba. Era un medio para ganarme la vida, para crecer profesionalmente y para pasarlo bien con mis compañeros en el en el descanso para el café, porque he tenido siempre muy buenos compañeros, y ahora esto no existe, ahora es muy diferente, tengo libertad absoluta, porque soy mi propio jefe, libertad creativa y y de de gestión
Eso mola.
Pero eso mola mucho, pero sigues teniendo responsabilidades, tus estudiantes, las personas que te siguen, los comentarios que te hacen que tienes que filtrar tanto los buenos como los malos. O sea, porque no, porque que te diga no Miguel eres el mejor profe, pues no, no eres el mejor profe, yo tampoco soy el mejor profe. Pero si alguien te dice que eres una mierda de profe, tampoco te lo puedes creer, ¿no? Entonces hay que filtrar toda esa información y pues sí, eso, encontrar el equilibrio.
Eso es. Sí, al final pues es lo que estábamos hablando antes, que tú tienes, tú tienes una meta, tú tienes un plan, entonces todo lo todos los estímulos de alrededor están fuera, o sea, están, los ves, los percibes, pero están fuera del plan, tú tienes tú tienes que
seguir. Sí, sí, sí,
sí. ¿Y cuál crees que es la la mayor ventaja de, pues de trabajar así a distancia, de ser tu propio jefe? Por ejemplo, hay mucha gente que odia madrugar. No es mi caso, a mí no me importa, pero hay gente que odia madrugar y que empieza su día a las diez de la mañana y lo termina a las tres de la mañana, pero porque pues tienen ese ciclo circadiano ¿no? De
Sí, algo así. Creo que sí. Sí. Tampoco es mi caso, yo soy más de mañanas. De hecho me levanto todo de lunes a viernes a las seis y veinte y a las cuatro o así, o antes de las cuatro ya he hecho mejor nada prácticamente.
Sin embargo, cuando daba clases, pues a veces he tenido que dar clases a las siete de la tarde, no porque el estudiante necesitaba un cambio, porque no se podía adaptar o lo que sea y estaba agotado porque mentalmente yo a las siete de la tarde ya no doy más de mí. Entonces, claro, tienes que adaptarte a tus ciclos. Obviamente, la libertad de, sí, de poder gestionarte a ti mismo, pero no solo la libertad de horarios o de localización, que también está muy bien, sino la libertad de que tu proyecto se alinee con tus valores. Y es que esto es súper importante, o sea, para mí, y de nuevo lo vuelvo a comparar con las relaciones, para mí lo más importante cuando estoy en una relación de pareja es que la persona que está a mi lado comparta mis valores. Podemos tener ideas súper diferentes en un montón de cosas, pero los valores fundamentales, si son similares, yo sé que la probabilidad de éxito va a ser grande.
Cuando tú trabajas para una empresa, cada empresa, por pequeña o grande que sea, tiene una misión, tiene unos valores que muchas veces no se identifican en nada con quién tú eres. Entonces es muy difícil sostenerlo en el largo plazo. Si tú tienes tu propio proyecto, tú adaptas tus valores a tu proyecto, entonces digamos que ahí no hay ningún ningún flash, no hay no hay ningún choque y eso da una serenidad mental estupenda. Porque yo he trabajado, por ejemplo, en ventas cuando era muy joven y yo he tenido que vender cosas que yo pensaba que no estaban o que que no eran para las personas adecuadas, ¿no? Y sin embargo yo tenía que venderlo y hacerle pensar pensar a esta persona que que era el producto adecuado para para él o para ella, y ahora también tengo un producto que vendo, que es un curso para estudiantes, pero al contrario, yo muchas veces le digo no es para ti o ese producto es mejor, está más adaptado para lo que necesitas.
Se tener esa libertad de poder, ¿sabes? Ajustarte a tus valores es muy complicado.
Totalmente, para mí un uno de los mayores lujos que existen en en este mundillo ¿no? De pues de cualquier cualquier cosa educativa, cualquier cosa que requiera dar dar formación a otra persona, poder decir que no a alguien, poder decirle a alguien no no puede ser mi estudiante porque, pues no tienes el nivel que yo enseño o no no vas a estar cómodo, no voy a estar cómodo. Poder decir que no a alguien para mí es un lujo gigante. Sí, eso también es un es un filtro, ¿no? Que que se hace, pues, o bien en la página web o bien en la en las redes, al final no deja de ser un embudo que, pues, captará a la gente adecuada hasta que llegues al al final.
Y yo estoy muy orgulloso y además yo creo que a ti también te pasa, que decir que mi página me representa, o sea, mi mi perfil de de redes sociales me representa. O sea, yo enseño lo que lo que ves ahí, yo soy la persona que se ve ahí. Entonces no
tienes que crear un personaje acorde con la imagen de la empresa para la que estás trabajando ¿no? Yo he trabajado en empresas de origen, o sea, con fundadores australianos que tenían pues una cultura de una empresa muy relajada, donde íbamos con zapatillas de deporte a trabajar, pero también he trabajado en una empresa de Singapur, donde el código de vestimenta era súper formal y yo me fui a Primark a comprarme un traje que parecía mi padre y y para nada representaba quién yo soy en el día a día, ¿no? Ni la forma en la que me tenía que comportar llamando a la gente ser y todas estas cosas que no van para nada con mi personalidad o con mi forma de ver la vida, ¿no? Entonces, eso es, la libertad en ese sentido es estupenda y también, pues sí, la la de horarios de decir, bueno, pues hoy me voy a dedicar a relajarme, no es una cosa que hagas todos los días, pero lo puedes hacer, ¿no? No es necesario estar enfermo para llenar el trabajo, puedes simplemente posponerlo y trabajar el sábado por la mañana, lo que no trabajaste el el jueves, ¿no?
Sí, sí,
totalmente. Sí, además, respecto a esto, a mí hay una cosa que me maravilla, me hace muy feliz cuando me preguntan ¿y cuándo, cuándo coges vacaciones? Pero mi respuesta siempre es, pues cuando quiera, cuando las necesite. Sí, sí, sí, sí. Necesito, o sea, yo puedo trabajar el día que quiera y dejar de trabajar el día que quiera y si necesito una semana próximamente, pues avisaré a mis alumnos con tiempo, oye, que esta semana pues cambiamos o no tenemos clase.
Miré mi semana de vacaciones y volveré como una rosa, cuando lo necesite, el tiempo que necesite y ya.
Sí, a ver, lujo. Sí, sí, eso está muy bien. Es verdad que de no no es todo tan bonito como parece porque sobre todo pues si pagas cuota de autónomos, todo esto, o sea, al final no
todo son vacaciones, nada son vacaciones de hecho.
Claro, claro, la cuando trabajas para una empresa, pues las vacaciones son pagadas, ¿no? O cuando estás enfermo, cuando eres autónomo, ¿no? Yo recuerdo al empezar que estuve como tres semanas enfermo cuando empecé a dar clases online, estuve como tres semanas enfermo que no sabía lo que me pasaba, me dolía un montón la barriga, no podía comer nada, al final era ansiedad y yo decía es que madre mía, o sea, es que no estoy, o sea, ¿cómo voy a pagar el alquiler? Estaba tenía tenía tenía ahorros y tal, pero estaba un poco preocupado de que una situación se pudiese así se pudiese alargar en el tiempo, a lo mejor dos o tres meses y decir es que claro, por primera vez en mi vida cuando estaba enfermo no cobraba dinero, como había pasado en Entonces, pues tampoco se puede romantizar la idea de que el trabajo autónomo es para todo el mundo porque quizás no lo es y tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Desde luego para mí, para mí funciona y vería complicado ahora volver a trabajar para otras empresas, pero nunca se sabe.
Desde luego. Sí, sí, estoy de acuerdo. Para mí la la mayor ventaja, y además te parece una tontería, pero es muy visual, es que me puedo poner camisetas de tirantes en mi casa.
Es verdad,
de verdad. De verdad, es verdad, sí. O sea, sé que sin quererlo, además no soy consciente, se ha convertido como en mi como en mi marca, ¿no? O sea, ves un tío en camiseta de tirantes y es como, ah, pues obviamente es el tiógrafo en ética, el tío que
Claro, claro, claro. Y dice mucho de ti, además se ven los tattoos y es fácil identificarte, ¿no? No Sí,
sí, sí.
No creo que haya muchos profes de español que salgan en tirantes en los vídeos o las guitarras detrás, que también las las he reconocido cuando
Sí, sí, sí, sí. Lo
has puesto aquí.
La verdad que, la verdad que creo que esa estética de mis vídeos es bastante, bastante especial, pero vamos, que no tiene ningún, no hay nada Es que soy así, o sea, es que soy yo.
Claro, si es que si eres tú, nunca, o sea, va a ser mucho más fácil, sobre todo si lo quieres hacer sostenible en el largo plazo. Yo me acuerdo cuando empecé sí que me ponía camisas en los vídeos y todo esto, y ahora ya nada, o sea, es que a veces salgo literalmente con la camisa, con la que con la camisita con la que voy a ir al gimnasio después o sin despeinar, o sea, despeinar o A veces digo, jác, fúrratelo un poco, pero es que me da pereza todo lo que sea producirse a uno mismo me da pereza.
Sí, sí, sí, o sea, todo lo que sea innecesario o que no aporte demasiado, tampoco
Además, luego te das cuenta también de que, sobre todo con con redes sociales tipo Instagram, yo a veces sí que he cuidado mucho la iluminación. Cuando quería hacer un pequeño vídeo para para hablar del nuevo episodio de podcast, ponía las focos, la cámara, lo editaba, y al final ahora cojo el móvil, grabo una historia en treinta segundos, la cuelgo, se me ve fatal, se me oye regular, estoy a lo mejor yendo al AAA Mercadona iba a decir, al supermercado y a lo mejor esa historia se viraliza y otra que me ha currado muchísimo, ¿no? Entonces digo, mira
¿Es es tan caprichoso esto?
Sí, sí,
sí. Y yo, mi mejor anécdota de esto, yo creo que nos ha pasado a todos, yo estoy en Tik Tok, en Instagram, en YouTube, o sea, en todo lo que he podido, pues me me he metido, pero publico el mismo contenido, lo reciclo todo, obviamente. Sí, sí, sí. Claro. Me ha pasado, y a ti seguro que también, que en una red social se virarice y explote y lo vea muchísima gente, claro que tengo muy poquitos seguidores en comparación con, ya llevo muy poco tiempo.
Pues que lo vean, ciento cincuenta mil personas para mí es una barbaridad. Es muchísimo claro. El mismo vídeo en otra en la otra red, trescientas.
Ya. Sí. Que ha pasado
y y al revés, o sea, no no es que siempre sea la misma, sino que hay pues algunos vídeos en unas y en otras, en fin.
¿Es tan caprichoso? Es muy caprichoso. Es verdad que en el largo plazo, si tú creas un contenido que gusta de forma constante, termina funcionando, pero sí, el tema de que un vídeo se viralice es es algo muy curioso, ¿no? Porque efectivamente diferentes plataformas y resultados completamente diferentes también. Por eso me gusta tanto el formato podcast también, porque aunque hay algoritmos también, un episodio de podcast no se viraliza.
A
ver Estaría bien pero
Claro, pero y es muy entonces el crecimiento es sostenido en el tiempo, pero es más, no sé, te da menos sorpresas, digamos
Es un poquito más accesible
en el tiempo, creces poco a poco, claro.
Sí, sí. En fin, veremos cuando lleve yo también tres años a ver qué ha quedado este podcast. En fin, pues oye César, muchísimas gracias. Esto es todo por el ratito. Una entrevista de oro, vamos.
Un placer, me lo paso muy bien hablando contigo, eres un tío muy majo.
Sí, mismo te digo, puedes volver cuando quieras, ya lo sabes, y por favor, y todos a su canal a escuchar sus podcast, que seguro que hay uno para vosotros. Muchas gracias. En fin, un abrazo, César,
nos vemos por la gracia, un abrazo, Miguel. Chau chau.