Solo tienes que ir a la página web WWW punto Spanish Languagecoach punto com. También te informo de que tengo otros dos podcast más, uno llamado Spanish for Falls Beginners, si eres más principiante, y otro llamado Advanced Spanish Podcast, si eres un estudiante de español más avanzado. Y bueno, la semana pasada no hubo episodio, fueron mis vacaciones de Semana Santa o de Pascua, pero ya hemos vuelto. Y hoy vamos a hablar del populismo. En España, el mes que viene, a finales del mes de mayo, son las elecciones autonómicas, así que muchos españoles vamos a votar, vamos a ir a las urnas.
La urna es donde metemos el voto dentro de un sobre, porque el voto es secreto. Y votamos a nuestros representantes autonómicos, porque sabes que España está dividida en autonomías. Hay diferentes comunidades autónomas y, pues, cada cuatro años, más o menos, votamos a nuestros representantes autonómicos y también, si vivimos en un pueblo o en una ciudad, pues a los representantes políticos de ese pueblo o de esa ciudad. Aunque no vivas en España, creo que este tema puede ser interesante para ti, porque al final la política forma parte de la vida de todas las personas, y si vives en un país democrático también como los españoles votarás en algún momento. Y creo que puede ser interesante conocer el vocabulario de la política en español y también el tema central del episodio de hoy, que es el populismo, un movimiento, una forma de hacer política que está en auge, está en incremento para preocupación de muchas personas.
Antes de definir el concepto de populismo, quiero leerte un resumen que he encontrado de los programas electorales de los cuatro partidos políticos más grandes que hay en España. Quiero que pienses si estos partidos suenan populistas con sus propuestas. Esto es un resumen de lo que ellos dicen o la idea más general de su programa que he encontrado en sus páginas web. Además, me voy a mojar un poco. Mojarse no solo significa estar cubierto de agua cuando vamos por la calle y está lloviendo, en este contexto significa hablar abiertamente de algo.
Me voy a mojar y darte mi opinión personal sobre estos partidos y sus propuestas. El primero de los programas dice, nuestro proyecto se resume en la defensa de España, de la familia y de la vida, en reducir el tamaño del estado, garantizar la igualdad entre los españoles y expulsar al gobierno de tu vida privada. Este resumen pertenece al partido político VOX, que es un partido político calificado de extrema derecha, según los expertos, o de extrema necesidad, según los integrantes, los miembros de este partido y de sus partidarios. Me ha llamado la atención porque dos de las cosas que mencionan en este resumen de su programa, que son España, o la nación, la patria, y la familia, son también dos de los valores fundamentales del franquismo, la época anterior a la democracia en España. Para el régimen dictatorial, los valores fundamentales eran patria, dios y familia.
Lo único que falta en el programa de Vox es dios, para tener exactamente los mismos valores que representaban al franquismo. Vox también ha sido calificado como un partido populista. Te adelanto que una de las claves para ser un buen populista es buscar un enemigo, buscar al culpable de todos los males de tu país. En el caso de Vox, los enemigos son los progres, un término despectivo para hablar de personas progresistas. Luego tenemos otro resumen del partido político Podemos, que es un partido de izquierda y también ha sido calificado de extrema izquierda por algunos analistas políticos.
Es actualmente uno de los partidos que está en el gobierno de coalición. El programa de Podemos destaca que todavía hay una falta, hay una necesidad de cumplir con algunos de los derechos fundamentales en España. Derechos como el derecho a un trabajo digno, a una vivienda asequible, es decir, que puedas pagarla, derechos a una educación y sanidad pública y de calidad, y también a unas pensiones suficientes. A diferencia de VOX, que nos habla de nación y familia, Podemos defiende el estado del bienestar, entendido como un sistema político y económico en el que el gobierno asume la responsabilidad de garantizar el bienestar social y económico de sus ciudadanos, ofreciéndoles servicios públicos y programas de protección social. Podemos también ha sido acusado de populista por hacer ofertas irresponsables, es decir, hacer promesas que suenan muy bien en papel, pero que no son realistas poner en práctica por falta de dinero, por falta de presupuesto.
Además, al principio, antes de entrar en la coalición del gobierno actual, también tenían a un enemigo al que culpar, la casta política. Una casta es un grupo especial separado del resto. En los primeros años del partido usaban este término en su comunicación para convencer a la gente que la clase política que había estado gobernando el país no eran como ellos, eran la élite, que solo buscaba sus propios beneficios. Pasamos al siguiente partido, que es el Partido Popular, un partido de derechas o centro derecha que ha gobernado varias veces España desde el fin de la dictadura. Este partido muestra en su programa un compromiso firme con la honestidad y afirma que la garantía de la democracia es la responsabilidad.
Este partido se compromete a mejorar la vida de las personas y a comenzar la reconstrucción económica, social e institucional. También habla de suscribir pactos de estado en educación, sanidad y vivienda, es decir, pactos con otros partidos políticos. El Partido Popular se presenta como una alternativa real y serena frente a otras opciones que representan la continuidad de la política actual. He de decir que me gusta la comunicación que están usando. Las palabras que usan, como honestidad, responsabilidad, real, serena, son palabras que a mí me provocan tranquilidad y me dan confianza.
Hablan de ser diferentes y romper con el estado actual de la política de la crispación, de la tensión, y eso creo que puede apelar, puede llamar a muchas personas. Luego tenemos el partido socialista obrero español, más conocido por sus siglas PSOE. Es el partido que gobierna en la actualidad, aunque gobierna con Podemos en coalición, y el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, pertenece al PSOE, partido considerado de izquierdas o centro izquierda. Como es el partido que está gobernando actualmente, pues se centra básicamente en decir o explicar todas las cosas que han hecho bien durante su gobierno, usando datos han hecho bien durante su gobierno, usando datos más o menos veraces y en evitar las cosas que ha hecho mal, obviamente. Hay otros partidos políticos que no he mencionado por ser más minoritarios.
La verdad es que no tengo nada claro a quién voy a votar, así que en las próximas semanas me toca informarme más. Por cierto, fíjate en esa expresión, me toca, Es una forma casual de decir que tenemos que hacer algo, que es nuestro turno, por ejemplo, me toca lavar los platos esta semana, o has trabajado mucho hoy, ahora te toca una buena siesta. Ahora sí, vamos a empezar a ver qué es el populismo, y lo primero que es importante decir es que no es una ideología. Ejemplos de ideología son el comunismo, el conservadurismo, el socialismo, el liberalismo o el anarquismo. El populismo, aunque también tenga el sufijo ismo, es un estilo de hacer política en cualquier espectro de la política, así que podemos encontrar miembros de la clase política conservadores y populistas, igual que socialistas que son populistas.
Hay política populista en la izquierda y en la derecha. Es una forma de hacer política en la que los líderes buscan conectar directamente con las personas comunes, con el pueblo. Es importante entender la idea de quién es el pueblo. Para ello, dividen a la sociedad en dos, el pueblo, todos los ciudadanos de bien, trabajadores, que solo buscan una vida mejor, y por otro lado, una élite que solo busca su propio beneficio. Los populistas dicen que representan los verdaderos intereses del pueblo, que ellos son el pueblo.
Y en vez de basarse en ideas claras y definidas, lo que hacen estos líderes populistas es apelar, llamar a las emociones y sentimientos de las masas del pueblo. Ese pueblo que está un poco sin rumbo, sin destino, y que no ve una alternativa política fiable y que le guste. Estos partidos normalmente son los que prometen solucionar los problemas, problemas en muchas ocasiones complejos, y prometen solucionarlos de manera rápida y efectiva. Además, suelen tener un líder que se presenta como el defensor, el héroe de estas personas. Aunque el populismo se puede manifestar de muchas formas, normalmente las más comunes son el rechazo, el decir no a la política tradicional y a los partidos establecidos.
El establishment siempre es el enemigo. Es decir, quieren romper con el sistema, porque para ellos todo está mal y solo ellos tienen la solución adecuada. Además, como he dicho, la figura del líder y la exaltación del líder, muy carismático normalmente, es muy importante. Además, este líder suele ser muy diferente al político tradicional que normalmente es correcto y educado. Se comunica, habla como una persona común, habla como el pueblo.
Y estos líderes populistas muchas veces son criticados también por su tendencia a crear divisiones, a polarizar a la sociedad. Y es que normalmente usan la retórica del miedo, quieren infundir miedo y lo utilizan siempre, siempre buscan el conflicto, el miedo, la desconfianza hacia los otros, hacia los otros que no están con ellos, y esto también puede promover cierta discriminación y un aumento de la intolerancia hacia determinados grupos que ellos no defienden. Con todo lo que te he dicho hasta ahora, puedes pensar que esto lo hacen más o menos todos los partidos políticos de cualquier ideología. Entonces, ¿cómo realmente podemos diferenciar los partidos o los políticos que utilizan el populismo como su estrategia fundamental? Pues es muy importante que, en este estilo de hacer política, se enfocan mucho en conectar emocionalmente con las masas, con las personas.
La principal cosa que va a diferenciar a alguien populista de alguien que no lo es es que utilizan las emociones, en lugar de centrarse en concretar soluciones reales a los problemas que esas personas tienen. Y nos puede parecer un poco extraño que las personas podamos caer tan fácilmente en este tipo de manipulación emocional, ¿no? Y no es que las personas atraídas por estos populistas no sean inteligentes, sino que hay determinados factores que hacen que sea mucho más fácil caer en las redes de un movimiento populista. Vamos a ver un poco estos factores. En términos sociales, la desigualdad y la exclusión social crea cierto ambiente o sensación de descontento.
Lo contrario a estar contento es estar descontento. También la desconfianza hacia la élite política, hacia la clase política y económica, la élite o la casta política, ¿no? También fenómenos globales la globalización, los avances tecnológicos que provocan que algunas personas pierdan su trabajo, que haya una mayor precarización laboral, hace que ese sentimiento de inseguridad económica en muchos países pueda ser aprovechado por estos movimientos populistas. Y también en términos económicos, evidentemente, cualquier crisis financiera, cualquier crisis económica hace que las personas tengamos mayor desconfianza por los que han gestionado la economía de nuestro país, mayor desconfianza por los bancos, por las élites financieras. Y cuando escuchamos que una persona culpabiliza a todos estos grupos, pues nos podemos sentir identificados con lo que estas personas piensan, porque también nosotros hemos pensado que ellos son el enemigo.
Y por último, desde un punto de vista cultural, también tenemos hoy en día un aumento de la diversidad cultural, étnica, racial, y esto ha sido utilizado también por los populistas. Hablan muchísimo de que la identidad y la cultura de los pueblos nativos están amenazadas por la inmigración, por la globalización y, intentan buscar soluciones populistas a esto. A este fenómeno se le llama también nativismo, la idea de que los nativos tienen prioridad frente a los extranjeros e inmigrantes. Así que vemos que estos factores, el cultural, el social, el económico, hacen que el populismo pueda ser visto como la alternativa emocional a los problemas políticos y económicos complejos. Y ahora vamos a una parte interesante, ¿cómo podemos detectar a un populista?
Y a veces es muy claro, pero a veces es difícil porque usan en ocasiones técnicas retóricas que son muy efectivas para conectar emocionalmente con la gente. Sin embargo, sí que hay algunas señales que pueden hacer levantar la bandera roja, ¿no? Una red flag, que indican que existe una tendencia a ser populista en el discurso de esa persona. Por ejemplo, hacer promesas simplistas, como he dicho, soluciones sencillas a problemas complejos, promesas que suenan demasiado buenas para ser verdad. Otra es la apelación emocional, suelen apelar a las emociones de las personas en lugar de usar la lógica y la razón.
También el discurso polarizador. Y otro es el desprecio por las instituciones democráticas. Los populistas muchas veces desprecian instituciones globales, mundiales y los partidos políticos que están en frente de ellos. También apuntan directamente a los medios de comunicación y les acusan abiertamente de manipular si son criticados por ellos. Y conectando esto, yo recuerdo cuando estudiaba en bachillerato, en segundo de bachillerato, con diecisiete, dieciocho años, que en filosofía uno de los temas era sobre las falacias, y es un tema que me pareció muy interesante, y las falacias también es una herramienta usada muy muy frecuentemente por populistas, y te voy a dar ejemplos concretos de esto.
Por ejemplo, la falacia ad hominem, se trata de atacar al oponente en lugar de refutar sus argumentos. Un ejemplo de esto muy visual es cuando el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, cogía su teléfono y empezaba a tuitear insultos y descalificaciones en contra de sus rivales políticos, en lugar de debatir sus ideas. Otra falacia es la falacia de la falsa dicotomía, consiste en presentar solo dos opciones como si fueran las únicas posibles, cuando en realidad existen muchas más. Por ejemplo, el ex gobernante de Venezuela, Hugo Chávez, dijo que la elección era entre el socialismo y el capitalismo, ignorando otros posibles modelos económicos. La falacia de generalización apresurada consiste en sacar conclusiones precipitadas a partir de evidencia insuficiente o no representativa.
Por ejemplo, Bolsonaro, en Brasil, afirmó que los inmigrantes de Haití eran los responsables del aumento de la criminalidad en el país, pero lo hizo sin proporcionar pruebas sólidas. Y el populismo es una realidad, y ya hemos visto en muchos países desde hace años que los populistas llegan al poder. ¿Y qué es lo que pasa cuando llegan al poder? ¿Cómo afecta el populismo a la democracia y a las instituciones políticas en diferentes países? Primero quiero decir algo sorprendente.
En algunos casos, y es algo que he leído en bastantes fuentes, pueden fortalecer la democracia porque pueden hacer que el pueblo que había desconectado de la política se vuelva a conectar, ya sea con estos partidos o sea con otros partidos, pero que vean el momento adecuado de despertarse, informarse más, saber qué está pasando. Y esto, obviamente, siempre es bueno, que los ciudadanos se informen. Y esta es una de las pocas cosas buenas que puede tener en algunos casos el populismo. Sin embargo, en general, trae más cosas negativas que positivas, porque nos trae la erosión de las instituciones democráticas como la independencia judicial de los jueces y juezas, y la libertad de prensa. La independencia judicial y la libertad de prensa son dos pilares que protegen la democracia y los derechos individuales.
La independencia judicial asegura que los jueces sean libres de tomar decisiones imparciales y sin interferencia política, y la libertad de prensa garantiza que los medios de comunicación puedan informar sobre cuestiones importantes sin miedo a represalias, a posibles consecuencias. ¿Qué pasa? Pues que los líderes populistas a menudo intentan erosionar la independencia judicial y la libertad de prensa, porque estas instituciones pueden actuar como un freno, un bloqueo a su poder. Por ejemplo, un líder populista puede intentar colocar jueces afines en posiciones clave para asegurarse de que sus políticas no sean impugnadas por los tribunales. Del mismo modo, los líderes populistas pueden intentar controlar los medios de comunicación para limitar las críticas a sus políticas.
Otro peligro a la democracia es la polarización, división en la sociedad, crean un ambiente político tóxico, frenando la capacidad de los partidos de llegar a pactos tan importantes. En España yo recuerdo estudiar los pactos después de la dictadura. Durante la transición hubo un pacto político muy importante, un pacto en contra del terrorismo también, donde los rivales políticos se unieron y llegaron a pactos importantes para la mayoría de los españoles, para todos los españoles. Y al final, es que su trabajo, es el trabajo que deberían hacer, pactar, llegar a acuerdos, conciliar, buscar puntos en común. Desde mi punto de vista, un buen político nunca puede ser alguien que busque la división.
Y también es importante señalar que cuando los populistas llegan al poder, realmente este tipo de políticos es como si siempre estuvieran en campaña electoral. O sea, su retórica, su discurso no cambia, llegan al poder usando la técnica de decir que la élite, los ricos, los progres, los comunistas son los son los culpables de todo lo malo, son los enemigos, pero cuando llegan al poder, ¿a quién pueden culpar? Porque ahora son ellos los que tienen el poder. Bueno, pues un buen populista siempre encuentra una cabeza de turco, scapegoat, alguien a quien culpar, porque los problemas no se han solucionado como ellos habían prometido, claro. Entonces siempre utilizan las guerras culturales y el conflicto, incluso cuando gobiernan, siempre hay alguien a quien echarle la culpa.
Ahora solo nos queda preguntarnos si existe una alternativa al populismo y, obviamente, sí existen y se puede hacer de una manera eficaz y sostenible, en lugar de ofrecer soluciones simplistas y emocionales. Una de ellas es la promoción de una mayor participación ciudadana en la toma de decisiones políticas, con mecanismos como la consulta popular, la deliberación pública y la participación en el presupuesto participativo. Esto puede ayudar a asegurar que las políticas y decisiones políticas sean de verdad representativas de las necesidades y preocupaciones de la sociedad. En mi ciudad, Valencia, ya se hace esto a nivel local y, por ejemplo, los ciudadanos pueden elegir cómo gastar el dinero, el presupuesto en su barrio, y lo hacen votando por Internet. Además, obviamente es importante que los políticos sean honestos y transparentes con los problemas, que no nos prometan soluciones simplistas y emocionales, sino que sean realistas.
Y también es muy importante que el poder judicial, los jueces y juezas, sean independientes, así como los medios de comunicación, que estén protegidos de la influencia política. Por supuesto que hay opciones y es importante detectar a los populistas y fomentar, continuar fomentando y fortaleciendo los valores democráticos para proteger la integridad de instituciones políticas y sociales. Muchas veces damos por hecho la democracia, no le damos la suficiente importancia que tiene, pero si nos comparamos con lo que está pasando en otros países no democráticos, podemos ver lo importante que es y lo necesario que es que podamos identificar a los populistas. No queremos que nos tomen el pelo, que nos engañen. Estudiante, espero que te haya gustado el episodio y hayas aprendido, como siempre.
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