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Español con Juan es un podcast en español para aprender español. Si tienes un nivel intermedio o intermedio alto de español, nuestro podcast te puede ayudar a mejorar tu nivel de comprensión y a aprender gramática y vocabulario en contexto, de una forma natural, escuchando los comentarios y las divertidas historias de Juan. Puedes leer la transcripción de cada episodio en nuestra página web, 1000 an 1 reasons to learn Spanish.

Hola, chicos, ¿qué tal? ¿Qué tal? ¿Cómo va todo? Estoy estoy en mi casa, estoy en Londres y, bueno, me he quedado me he quedado en casa porque está lloviendo, está lloviendo. Qué raro, ¿no?

Qué raro, raro que llueva aquí en Londres. Hace un hace una semana, más o menos, estaba en España. No si habéis visto los vídeos que publiqué de Alicante, de los fuegos, de la fiesta de San Juan, en fin, en fin, estuve allí comiendo, bebiendo y pasándomelo bien. Bueno, la verdad es que tuve muchos problemas, tuve tuve tuve muchos problemas, en fin, ¿no? Yo no os quiero aburrir con mis problemas, yo no, claro, vosotros vosotros venís aquí a a pasar un rato divertido y y no y no y no queréis escuchar mis problemas, pero es que, claro, uno uno cuenta uno cuenta normalmente en las redes sociales uno uno cuenta solo las cosas bonitas, ¿no?

Las cosas positivas, pero las cosas negativas no las cuenta, ¿no? Claro, pero yo que sé, es que me lo pasé bien, me lo pasé bien, o sea, me lo en general me lo pasé bien, pero la casa, por ejemplo, el apartamento, yo alquilé un apartamento por unos días, no no estaba bien, no estaba bien chicos, no estaba bien, era era no no. Yo yo pensaba que y yo pensaba que era un piso con mucha luz. Yo pensaba que era un piso, fijaos, fijaos, fijaos. Yo pensaba que era un piso, un apartamento pequeñito, pero con mucha luz en el centro, más o menos, en el centro, más o menos, en el centro de Alicante.

Bueno, pues pues bueno, estaba en el centro, sí, sí, más o menos, más o menos, estaba estaba cerca del centro, pero pero no tenía ventanas, tío. No tenía ventanas, era era un apartamento sin ventanas. Bueno, y tampoco tampoco estaba en el último piso, no no no era un no no estaba en el último piso, no no. Es era un bajo, era un bajo, yo creo yo creo que era un antiguo restaurante o un antiguo bar que lo han cambiado, lo han reconvertido en un en un apartamento, en un apartamento para turistas, ¿no? Entonces, bueno, ¿qué queréis que os diga?

Chicos, ¿qué queréis que os diga? No tenía ventanas, se entraba en de era una calle una calle peatonal, no pasaban coches, pero estaba llena de bares. Abrió, yo abría la puerta, yo abría la puerta de mi casa y estaba dentro de un bar, una terraza, una terraza de un bar de tapas. Eso, ¿cómo es posible? Y además, en un bajo, o sea, en la calle, ¿entendáis?

Como si fuera una tienda. Bueno, y dentro, entrabas dentro, era muy muy profundo, muy profundo, muy profundo, pero sin ventanas, todo el día con la luz eléctrica. Quiero decir, todos todos los días con la luz encendida. La luz tiene que ser, claro, la luz la luz eléctrica, claro, la luz eléctrica. La luz encendida, todo el día con la luz encendida y con el aire acondicionado.

Porque hacía un calor de mil demonios, claro, pero si no había ventanas, tío. No había ventanas. Y la y y la puerta, bueno, la puerta de la calle 000 digamos, la Sí, sí, la puerta de la calle, no la podía abrir porque porque estaba toda la gente del bar, había un bar de tapas delante, no podía Era, no, o sea, no estaba bien, tío, no estaba bien. No estaba bien. Todo el día, toda la noche con el aire acondicionado.

Claro, me resfrié, me resfrié, no podía dormir por porque hacía mucho calor, hacía mucho calor en España esos días, y y no podía dormir por la noche, tenía que tener el aire acondicionado, pero tenía el aire acondicionado, me despertaba por la mañana con dolor de garganta, con resfriado, me dolía la cabeza, no no no estaba no estaba bien, tío, no estaba bien, no estaba bien. Y y claro, entonces no quería yo no quería estar en la casa, yo no quería estar en el piso, estaba todo el día en la calle. Pero tío, estaba todo el día en la calle, pero pero, claro, estás todo el día en la calle. En una ciudad que no conoces, ¿vale? Como turista, es muy cansado, tío, es muy cansado.

Y en fin, ¿qué haces qué haces en Alicante a las dos de la tarde? Con el sol así que que Lorenzo, ¿no? Ya ya sabéis que el sol en España se llama Lorenzo, ¿no? Lorenzo Lorenzo pegaba muy fuerte, tío, a las dos, a las tres, a las cuatro de la tarde. ¿Dónde vas?

¿Dónde vas? En fin, yo qué sé, mira, en fin, no, eso no me gustó. Luego, además, además, claro, eran las fiestas de San Juan. Yo yo fui yo fui porque quería vivir las fiestas de San Juan, yo me llamo Juan, y las fiestas de San Juan, pues, son muy bonitas y son muy importantes en algunas partes de España, pero yo nunca las había vivido, las las había visto en la televisión, ¿vale? Y yo sabía que la noche de San Juan se hacían hogueras en la playa, la gente iba a la playa, comían allí, en fin, y quería vivir eso, quería hacían fuegos, ¿vale?

Hogueras, ¿no? Hogueras son fuegos, ¿no? Hacían fuegos en la playa, quería vivir eso. Y fui, pero en Alicante esos días, pues, son muy muy importantes y hay muchos turistas, muchos muchos turistas de España y de otros países, ¿no? Estaba todo lleno de de turistas y había fiestas por todas partes.

Bueno, ese mes ese mes todos los días hay fiesta allí en Alicante y esa semana hay incluso más fiesta y cada barrio y cada calle hay bares y bares y bares y más bares y más gente y más gente y más gente y música, música techno, música techno de esa música que yo que yo odio yo odio la música techno porque yo soy un un un boomer, tío, yo soy un boomer, a a me gusta Elvis Presley YYYY Julio Iglesias. Bueno, eso es una broma. A no me gusta Julio Iglesias, pero ¿me entendés lo que lo lo lo que quiero decir? Que yo ya que yo no tengo edad, yo no tengo edad para que me guste esa música, tío, el techno. No me gusta, tío.

Bueno, pues allí en cada barrio, ¿vale? Casi casi casi casi en cada plaza había una música fortísima, muy fuerte, muy fuerte por toda la ciudad, coño, por toda la ciudad. Al final de mi calle, claro, porque yo estaba en un barrio más o menos céntrico, al final de mi calle había una fiesta todas las noches desde las diez de desde las diez y media hasta las cuatro de la mañana, y yo estaba dentro de mi piso allí, escuchaba la música de de la con el aire acondicionado fuertísimo, porque si no me moría de calor YYY allí, en fin, horrible, horrible, tío, horrible. Lo los primeros días los pasé muy mal, ¿vale? Los primeros días los pasé muy mal, yo maldije maldije la hora en que mis padres me llamaron Juan.

¿Por qué por qué me tuvieron que llamar Juan? Me me podrían haber llamado Pepe o Manolo y ya está. Pero claro, ellos querían llamarme un nombre bonito, ¿vale? Me llamaron Juan, Juan Luis, que es un nombre muy bonito, de hecho, es un nombre muy bonito. Pero mira, en fin, y la noche de San Juan, la noche de San Juan fui a la playa, fui a la playa, fui a la playa porque yo quería ver qué hacía la gente, pero estaba malo, tío, estaba malo, me dolía la cabeza, estaba mareado, me dolía la garganta, tenía sueño porque no había podido dormir durante una semana, estaba hasta las narices.

Fui a la playa, fui a la playa, pero no tenía ganas de estar allí. Mira, yo fui, fui, fui, fui a la playa, vi a la gente, la gente se estaba divirtiendo, pero yo no me estaba divirtiendo. Así que, bueno, me fui, estuve diez minutos, quince minutos, di un paseo, vi aquello, hice unas fotos, yo quería haber hecho un vídeo, no tenía ganas de hacer vídeo. Yo que yo quería haber hecho un vídeo bonito, mostrando las fiestas tan bonitas tradicionales de de la noche de San Juan. No lo pude hacer porque estaba malo, tío, estaba malo, estaba malo, estaba malo, me dolía la cabeza, no tenía ganas, no no estaba de humor.

Y, además, era mi santo, era mi santo, que el el santo en España es súper importante, súper importante. Pues nada, no no no no no pude celebrarlo, no pude hacer nada, tío, no pude hacer nada. En fin, perdonadme perdonadme, me me estoy desahogando con vosotros, me estoy desahogando con vosotros, porque yo, claro, en Instagram, en YouTube, yo pongo lo bonito, ¿Qué qué vas a poner en Instagram? No vas a poner en Instagram, ay me duele la cabeza, ay me duele la garganta, ay estoy malo, no. ¿En Instagram?

¿Qué hay? ¿Hay chicas guapas? ¿Hay hay hay chicos con músculos? ¿Hay gente? Gente guapa, gente joven.

Yo no puedo llegar allí, yo no puedo llegar allí. Un viejo, ay, me duele la cabeza, me duele la pierna, no puedo dormir, que eso eso, claro, eso no tendría éxito, tío, eso no tendría éxito. La gente no quiere ver a un viejo diciendo que que que le duele la espalda, que no que no que tiene sueño y que lleva una semana sin dormir y que no le gusta la música techno? Eso eso eso es un viejo cascarrabias, eso eso eso sería un viejo cascarrabias. Yo no puedo dar esa imagen, yo no puedo, ¿entendéis?

En fin, aquí en el podcast es diferente porque, en fin, en el podcast yo creo que sois un poco más como yo, ¿vale? Yo creo que yo creo que sois un poco más como yo, claro, porque la gente joven no no escucha el podcast, la gente joven va, en fin, a Tik Tok, Instagram y estas cosas. Entonces, claro, bueno, pero aquí yo creo que estamos un poco más en familia, ¿no? Estamos un poco más en familia, sois todos un poquito así boomers también como yo, ¿vale? O yo creo que la mayoría odiáis también la música techno, y me podéis entender, me podéis entender.

De hecho, en Alicante lo bonito fue que encontré algunas personas que eran seguidoras de español con Juan, me me hice fotos con ella, encontré a una chica francesa, en fin, muy bien, muy bien, muy bien. Pero pero, en fin, que que que que queréis que os diga, Que en ese que cuando volví a Londres estaba hecho polvo. Estaba hecho polvo. Cuando, vamos, después de estar después de estar en España, necesitaba necesitaba unas vacaciones de las vacaciones, ¿vale? Necesitaba unas vacaciones para descansar de las vacaciones en España.

Estuve una semana aquí tirado en el sofá sin moverme y sin hacer nada, En fin, parecía parecía que que que que había estado en el kilimanjaro, parecía que había estado dando la vuelta al mundo en bicicleta. Estaba hecho polvo, tío, estaba hecho polvo. Además, además, es que tuve un montón de de mala suerte esos días porque cuando cuando estaba en el aeropuerto, chicos, chicos, chicos, escuchad esto, escuchad esto, que a lo mejor no lo sabéis, cuando estaba en el aeropuerto de Alicante, Retrasaron el vuelo siete horas, siete, siete horas. El vuelo era a la una y salimos de Alicante a a las a las a las nueve, no, ocho ocho horas ocho horas. Qué horror.

¿Tú sabes lo que es ocho horas en el aeropuerto? Ocho horas en el aeropuerto esperando. Había en el aeropuerto había también no había aire acondicionado, pero había unos unos ventiladores enormes, unos ventiladores enormes en el techo quedaban vueltas y vueltas y vueltas, y me puse malo, allí en el aeropuerto también me puse malo, tío. Ocho horas sin comer, sin beber. Bueno, comí comí una pizza que que era carísima.

Todo era súper caro, en los aeropuertos todo es muy caro, tío. Lo pasé muy mal, lo pasé muy mal, lo pasé muy mal. Quería que lo supierais, quería y que quería que lo supierais, que la vida del profesor de español no es tan bonita como parece, que mi vida no es tan bonita ni tan fantástica como parece el Instagram y el YouTube. No, no es así, chicas, de chico, yo sufro, estoy sufriendo. Pasan me pasan cosas que no puedo contar, no puedo contarlas, chicos, porque porque claro, ¿cómo voy a contar estas cosas en Instagram?

Ay, bueno, mira, y ahora está aquí lloviendo, lleva aquí una semana lloviendo, veo a la gente en la playa, en España, en Italia, en todas partes, la gente en la playa, la gente divirtiéndose, y aquí estoy en mi casa sin poder salir porque está lloviendo a mares, tío, está lloviendo a mares, YYYY tengo frío, tengo frío, está está bueno, no no es que no es que haga frío, no hace frío, pero hay una humedad hay una humedad, hay una humedad aquí que, en fin, me he puesto me he puesto una una chaqueta, una Rebeca, me he puesto una Rebeca. Me he puesto una Rebeca porque porque, en fin, pero ¿tú te crees te crees que se puede se puede estar con Rebeca en el mes de julio? Lloviendo, ¿pero esto qué es? ¿Esto qué es? Eso es un desastre, chicos, en fin.

Quería que quería que quería y quería que supierais esto, que que que no todo es tan bonito como parece en la vida del profesor de español y sobre todo en la mía. Bueno, nada, nos vemos, nos vemos Ya ya la próxima semana ya os contaré, espero espero poder contaros algo un poco más divertido y, por supuesto, por supuesto que toda No me he olvidado, no me he olvidado el chiste el chiste de del perro gorilero, que no me he olvidado, no me he olvidado. Es que, claro, pero con con todas estas cosas, yo no tengo ganas ahora de de ponerme a contar un chiste. ¿Cómo cómo me voy a poner a contar un chiste ahora? No, no, no, no.

Ya os lo contaré, chicos, ya os lo contaré otro día, el el chiste del perro gorilero. Venga, adiós, hasta luego.

Hasta aquí el episodio de hoy, muchísimas gracias por escuchar hasta el final. Si quieres leer la transcripción de este episodio o de los episodios anteriores de nuestro podcast, visita nuestra página web, 1000 annual reasons to learn spanish. Allí encontrarás también ejercicios y muchos recursos para aprender español. Hasta pronto.

Podcast: Español con Juan
Episode: Un viaje inolvidable