00:00
00:00
Hola, chicos, ¿qué tal? ¿Qué tal? Bienvenidos, bienvenidos a un nuevo episodio de nuestro podcast. Ya sabéis que este es un podcast en español para aprender español. Yo soy español, pero no vivo en España, llevo llevo llevo más de veinticinco años viviendo en Londres.

Yo fui a Inglaterra, yo fui a Inglaterra porque quería mejorar mi inglés. Había estado estudiando por mi cuenta muchos años, pero nunca nunca había estado en un país de de habla inglesa. Aparte, bueno, aparte de un par de días que estuve en Gibraltar, pero eso no cuenta. Y tenía muchas ganas de irme a Inglaterra, a Londres, porque pensaba que lo que me faltaba para conseguir un buen acento, mejorar mi pronunciación y lograr hablar con fluidez, era era estar físicamente en un país, en un país de habla de habla inglesa, YYYYY para para inglés, dónde dónde mejor que que Inglaterra. Al principio, pensé que pensé que pensé quedarme solo solamente un mes, pensaba que un mes sería suficiente.

Luego, alguien me dijo que un mes era muy poco tiempo y que debería pasar por lo menos tres meses, tres meses en Inglaterra. Y, entonces, bueno, tenía un poco de tiempo libre en verano y y pensé, vale, vale, me voy me voy y paso allí los meses de verano, junio, julio y agosto. En septiembre vuelvo a España y vuelvo hablando inglés con fluidez y con un acento londinense que te cagas. Seré seré la envidia de todos mis amigos. Esa esa era la mentalidad, la mentalidad con la que con la que me fui.

Y y eso hice, eso hice, me fui a Inglaterra pensando estar allí tres meses. El problema es que cuando terminó el verano, yo todavía no hablaba inglés bien. Cuando cuando me decían algo, había muchas cosas que no entendía. Me me costaba me costaba mucho entender el inglés, el inglés hablado porque cuando yo era joven, hace hace hace muchos años ya, Internet no existía, no existía y no era no era nada fácil encontrar material audio en inglés. No había YouTube, las películas en la televisión o en el cine estaban dobladas.

De vez en cuando ponían alguna peli en versión original, pero no era muy frecuente. Yo estudiaba inglés pero con libros, solo con material escrito, no estaba acostumbrado a escuchar inglés. Podía leerlo, pero me costaba mucho entender lo lo que me decían. Los libros con lo con los que yo estudiaba tenían cintas, casetes, para practicar diálogo y hacer ejercicio de escucha, sí. Pero pero pero eso no era suficiente para para desarrollar una buena habilidad de comprensión auditiva en inglés.

Aparte aparte de que era un inglés muy artificial, que no tenía mucho que ver con el inglés real que que que se hablaba en la calle. Normalmente, el inglés de los libros no tiene mucho que ver con el con el idioma que habla la gente, la gente no habla como en los libros. Total, recuerdo que los primeros meses en Inglaterra, cuando alguien me hablaba, tenía que estar súper, súper concentrado en cada palabra para intentar comprender lo lo lo que me decían, y, a menudo, tenía que tenía que pedirle a la persona con la estaba hablando que repitiese otra vez lo que me acababa lo que me acababa de decir, y que y y que hablara mal despacio y que hablara mal despacio porque no porque no me enteraba de de nada o de casi nada. Mi palabra favorita, mi palabra favor, mi palabra mi palabra favorita aquellos primeros meses en Inglaterra era sorry, sorry. Entonces, con, bueno, como estaba diciendo, como estaba diciendo, pasaron pasaron tres meses, terminó el verano y y yo todavía no hablaba no hablaba bien inglés.

Me di cuenta de que tres meses no eran suficientes y que necesitaba más tiempo. Entonces, decidí quedarme otros tres meses hasta Navidad. Llegó la Navidad, volví a España para estar con mi familia, pero yo seguía sin hablar bien inglés, hablaba mejor que antes, claro, pero no estaba contento con el nivel que había logrado. Había muchas cosas que yo todavía no entendía. Había mejorado, pero todavía no hablaba bien, no no no hablaba inglés con fluidez, ¿no?

No me no me sentía cómodo, no me sentía cómodo hablando en inglés, participando en en una conversación con ingleses. Podía hablar en inglés con extranjeros, lo cual lo cual era genial, por supuesto, pues podía podía comunicarme en inglés con un montón de gente de Francia, de Italia, de Alemania, de Japón. Saber inglés, saber inglés te abre muchas puertas porque es un idioma que, no no solo se usa en los países anglosajones, sino que es una lengua franca que con la que con la que puedes comunicarte con personas de todo el mundo. Tener la posibilidad de de poder comunicarte con personas de países y culturas diferentes es algo espectacular, y eso era gracias al inglés. Pero, como digo, yo todavía no estaba satisfecho con con mi nivel porque no me podía comunicar con ingleses, me costaba mucho hablar con nativos.

Yo quería llegar a hablar inglés con total fluidez para sentirme cómodo hablando con con total libertad, con con un inglés, con con un irlandés, con un estadounidense, con un con un australiano, con con con cualquier nativo, con cualquier nativo. Total, que cuando terminaron las fiestas de Navidad y Año Nuevo, decidí volver a Inglaterra y pasar allí otros tres meses. Y, bueno, ya os podéis imaginar lo que pasó, ¿no? Al final de esos tres meses, yo seguía sin estar contento con mi nivel, y decidí quedarme otros tres meses, y luego otros tres meses y luego otros tres meses. Y así, así han pasado, pues, más de veinticinco años.

Y sigo sigo en Inglaterra porque todavía no he aprendido a hablar bien inglés. Cuando digo esto cuando digo esto mucha gente mucha gente se sorprende después de veinte años en Inglaterra, todavía no hablas inglés, qué horror, qué horror. O sea, cuando digo cuando cuando digo que todavía, después de de tantos años viviendo en en Londres, todavía no hablo bien inglés, hay hay hay dos tipos de reacciones, hay dos tipos de reacciones. Hay gente que piensa que yo, seguramente, soy idiota, que es imposible, que es imposible vivir un cuarto de siglo en Inglaterra y no hablar inglés con fluidez. Piensan que eso no es normal, no es normal y que soy un negado, que soy un negado para los idiomas.

También hay otras también hay otras personas que piensan, bueno, entonces, si no hablas inglés, si no hablas inglés después de haber pasado veinticinco años en Inglaterra, qué esperanza qué esperanza podemos tener nosotros de aprender español si ni siquiera vivimos en España? Y y Esto me recuerda, eso me recuerda que hace unos años recibí un email de alguien que me pedía, me pedía que no dijera públicamente en mis vídeos o en mi podcast que yo no hablaba bien inglés, porque eso eso desmotivaba a los estudiantes. Según según esta persona, los estudiantes de español se podían sentir muy tristes y perder la motivación por el español, es decir, si yo continuaba diciendo que después de tantos años viviendo en Londres todavía no hablaba bien inglés. O sea, lo lo que esta persona quería, básicamente, era que yo tratara a la gente como como idiota. Perdón, sí, que tratara a la gente como idiota, que que que que ocultara la realidad.

Esta persona quería que yo hablara a a los estudiantes de español como si fueran niños pequeños, a los que se les oculta la verdad, para no herirles, para para para no traumatizarles. Esta persona que me escribió este email, probablemente pensaba que la gente no tiene la capacidad para afrontar la realidad tal y como es, que hay que hay que endulzar, que hay que endulzar, hacer dulce algo amargo, ¿no? Eso es lo que significa endulzar. Entonces, hay que endulzar, según ellos, hay que endulzar, según esta persona, perdón, hay que endulzar la realidad, hacerla hacerla más apetecible para no para no traumatizar a los estudiantes. Esa actitud es, para mí, absolutamente ridícula.

Yo yo yo me niego a tratar a la gente como si fueran imbéciles. La gente no es imbécil, a los adultos hay que tratarlos como adultos. Lo lo lo que hay que hacer, lo que hay que hacer no es negar la realidad, pienso, sino explicarla, decir por qué sucede. No hay que ocultar la verdad o disfrazarla, hay que explicarla y decir y decir por qué algo sucede. Hay hay una canción, hay una canción de John Manuel Serrat que dice, nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio.

Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio, lo que no tiene es solución. Pues pues eso, Eso eso es eso es eso eso es lo que pienso yo, la realidad no es triste, la realidad es lo que es. En el caso que estamos, en el caso que estamos hablando hoy de mi experiencia con el inglés, yo yo no tengo por qué negar la realidad, la realidad es la que es, llevo veinticinco años viviendo en Londres y todavía no no considero que hablo bien inglés, esa es la verdad. Y ocultarlo, ocultarlo me parece me parece estúpido. La conclusión que que que hay que sacar, la la conclusión que hay que sacar de mi experiencia con el inglés no es que yo soy idiota, no es que yo soy idiota ni que aprender un idioma es imposible, no.

La conclusión que hay que sacar es que vivir en un país, estar físicamente en un país no quiere decir que necesariamente vayas a terminar hablando la lengua de ese país perfectamente con un acento maravilloso y con mucha fluidez, no. Esa es una idea equivocada que tiene mucha gente. La realidad es que para aprender un idioma lo importante no es si estás físicamente en un país o en otro, sino las actividades que haces cada día y cuánto tiempo pasas en contacto real con el idioma que estás aprendiendo. puedes vivir cincuenta años en España, pero si pasas la mayor parte del tiempo hablando en inglés con tus amigos ingleses, obviamente, no aprenderás a decir ni una palabra en español. ¿Qué importa si vives en Marbella, en Alicante o en Barcelona cincuenta años si todos tus amigos son ingleses y hablas inglés con ellos todo el tiempo?

Está claro que así no vas a aprender español. Y, al contrario, puedes vivir en Inglaterra y hacer actividades en español todo el tiempo, pasar un montón de horas cada día en contacto con el idioma, con el español. Puedes escuchar la radio en español, leer las noticias en español, hacer un intercambio de conversación en español con un con algún hispanohablante, participar en un club de conversación, y y puedes hablar español contigo mismo, que es, por cierto, lo mejor, lo mejor que puedes hacer para desarrollar la fluidez. Hay un montón de ejercicios, de actividades que puedes hacer para mejorar tu español solo, trabajando por tu cuenta, como, por ejemplo, Shadowing, Shadowing, la técnica de imitación, que es muy útil para mejorar la entonación y la pronunciación. Pero pero no solo Shadowing, hay hay hay otras técnicas y ejercicios que puedes hacer solo por tu cuenta para mejorar tu fluidez.

O sea, lo que quiero decir es que no necesitas, no necesitas vivir en un país hispanohablante para hablar español con fluidez. Hay personas que viven en, este, en España y no hablan una palabra de español y hay personas que nunca han estado en España ni en ningún país hispanohablante que hablan español con total fluidez. Todo depende de cuánto tiempo le dedicas al español, de cuánto tiempo estás en contacto con el español cada día. En mi caso, en mi caso, lo que pasa es que yo, al poco tiempo de estar en Londres, empecé a trabajar como profesor de español. Y, claro, yo en mis clases hablo siempre en español, yo yo cuando voy a clase de inglés quiero que el profesor me hable en inglés, quiero que me hable en en español, y y por la misma razón yo enseño español en español.

Luego, además, trabajando en escuelas de idiomas y en la universidad, mis compañeros eran también españoles o hispanoamericanos, y y con ellos hablaba también en español. O sea, llevo veinticinco años en Inglaterra, sí, pero pero no hablo inglés muy a menudo, la mayor parte del tiempo hablo español o italiano porque mi pareja es italiana y tengo amigos italianos y, entonces, bueno, digamos que ahora hablo italiano mejor que inglés. En fin, chicos, en conclusión, en conclusión, que nadie que nadie se deprima, que nadie se se deprima si si me escucha decir que no hablo bien inglés a pesar de llevar tanto tiempo en Londres. Todo tiene una explicación y y recordad que se recordad que se puede aprender a hablar un idioma con fluidez sin necesidad de irse a vivir a otro país. Lo importante es estar en contacto con el idioma que que que que estudias, en este caso, el español.

Cuánto más tiempo sea posible, cuánto más tiempo cuanto más tiempo, mejor. Os os aconsejo hacer ejercicios de shadowing, hablar con vosotros mismos cada día un poquito, hacer un intercambio de conversación y, si todo eso falla, si todo esto falla, echaros una novia, echaros, echaros una novia o un novio que que que hable que hable español. Eso eso nunca falla, eso nunca falla. Como ya he dicho en alguna otra ocasión, los idiomas donde mejor se aprenden es en la cama, ya sea de niños con tu madre o, ya de mayor, con un amante. En fin, un saludo, un saludo y nos vemos, no, no, no, no nos vemos, nos escuchamos, escuchamos el próximo episodio de nuestro podcast.

Podcast: Español con Juan
Episode: Negado para los idiomas