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Episodio número 153. César Limited Company. Conectando puntos. ¿Qué tal estudiante? ¿Cómo va?

¿Cómo va la semanita? Yo he estado unos días en España. Estuve del jueves de la semana pasada al lunes de esta semana porque fue el cumpleaños de mi madre. Cumplió 60 años. ¡60 añazos!

¡Feliz cumpleaños, madre! De nuevo. Y claro, pues quería estar allí, quería estar en Valencia para celebrarlo y también para disfrutar de los 32 grados de temperatura en pleno noviembre. Increíble. Como siempre, te recomiendo usar la transcripción gratuita del episodio y también las flascas de vocabulario para retener esas nuevas palabras que quizás no conozcas, todo lo puedes encontrar en la página web www.spanishlanguagecoach.com.

Y también en la web podrás ver que mi nuevo curso, Español Pro, curso online para estudiantes de nivel avanzado, abre inscripciones por primera vez el próximo martes 21 de noviembre. Así que si te interesa te recomiendo que dejes tu email en la lista de espera. Y además también te aviso de que la semana que viene, el episodio de la semana que viene, va a tratar sobre cómo conseguir ser un estudiante de nivel avanzado. Te voy a dar mis recomendaciones tanto como profesor como estudiante. Todo lo que he aprendido en estos dos años mientras ideaba el curso de nivel avanzado y mientras también me preparaba para el examen de nivel de C2 de inglés.

Y como sabes, aprobé hace unos meses y es el nivel más alto. Así que bueno, creo que va a ser un episodio bastante interesante y bastante útil para todas las personas que están ahora en un nivel intermedio o en un nivel intermedio avanzado y se sientan un poco estancadas, se sientan un poco bloqueadas en ese nivel. ¿Y por qué César Limited Company es el título del episodio? Te estarás preguntando, imagino. Que por cierto, en español Limited Company se dice sociedad limitada.

Nosotros hablamos de sociedades limitadas o sociedades anónimas. Bueno, pues he titulado el episodio así porque ayer, no, antes de ayer, perdón, registré la empresa. Ahora ya no soy autónomo. Hasta ahora he sido autónomo o freelancer. Si eres moderno en España, puedes decir freelancer también.

Hasta ahora he sido autónomo en este país, en Reino Unido, y ahora tengo una empresa, tengo una empresa, una sociedad. ¿Y esto qué quiere decir? Pues en realidad no quiere decir nada. Es decir, registrar la empresa no significa absolutamente nada. No significa ni que sea millonario, ni significa que vaya a tener grandes beneficios por hacer este cambio de sistema.

Lo único que que me beneficia o me tranquiliza un poco es que cuando eres autónomo, tu responsabilidad legal es ilimitada. Mientras que cuando tienes una sociedad limitada, pues como su nombre indica, la responsabilidad es limitada a esa sociedad. Entonces, si por ejemplo tengo una deuda económica muy grande, pues la responsabilidad estaría limitada a la sociedad y no a y a mi patrimonio. Bueno, es un poco confuso, pero es interesante. ¿Y por qué entonces he tardado tanto en hacerlo?

Porque llevo con este proyecto ya como cinco años. Pues la verdad es que tenía un bloqueo, un bloqueo mental. Tenía un bloqueo mental y parece una tontería, pero me daba la sensación de que crear una empresa no era algo que me correspondiera a mí. Creo que tenía una especie de bloqueo de clase, quizás. También el hecho de ser inmigrante puede que me bloqueara un poco, porque conoces menos el sistema y cómo funcionan las cosas, no sé.

Lo del bloqueo de clase lo digo porque, obviamente, cuando vienes de una familia de clase trabajadora, normalmente pues la gente suele trabajar por cuenta ajena, suele trabajar para otros. Y no sé, yo tenía ese bloqueo de que esto iba a acabar en algún momento y que iba a ser simplemente una afición, lo de crear el podcast, pero que en algún momento iba a acabar siendo realista y trabajando en un colegio o en una academia de idiomas, que no iba a ser capaz, por falta de recursos o por falta de conocimientos quizás, de crear mi propio proyecto. Y afortunadamente no ha sido así y me siento tremendamente contento. Obviamente no es oro todo lo que reluce, no todo es perfecto. De hecho, el domingo, como te digo, estaba en España y estaba trabajando el domingo en un Starbucks, en un centro comercial, y me encontré con mis primos de casualidad.

Me los encontré allí. Y me dijo mi primo Dani, ¿pero trabajas los domingos también? Le dije, pues a ver, no todos los domingos, pero muchas veces sí, tengo que trabajar de lunes a domingo. Al menos trabajar quizás un par de horas el sábado, un par de horas el domingo. Algo que he intentado no hacer, pero que me resulta muy complicado no hacer.

Primero, porque me gusta mucho y segundo, porque se me acumula la faena, se me acumula el trabajo. Y bueno, les estuve explicando acerca de mi trabajo y los nuevos proyectos para el 2024, porque tengo que reconocerlo, a me encanta hablar de mi trabajo y no quiero ser plasta, no quiero ser un pesado, pero es un tema de conversación del que me encanta hablar y hablar con otras personas que tienen proyectos similares o que tienen genuino interés, por lo que les cuento, pues me gusta. Y como me encanta hablar de lo que hago, pues he decidido hacer este episodio porque a me gusta escuchar las historias de las personas a las que sigo, de cómo han hecho lo que han hecho o qué están haciendo ahora. Así que he pensado que con este hito simbólico de registrar la empresa, que por cierto, no se llama César Limited Company, tiene otro nombre. Con este hito simbólico de registrar la empresa, de registrar la sociedad, he pensado en conectar los puntos y por eso se llama así el episodio.

Cesar Limited Company conectando puntos. Conectando puntos con el pasado que me han hecho estar aquí, ahora mismo, hablando contigo. Y esto de conectar los puntos probablemente te recuerde al discurso que hizo Steve Jobs en la ceremonia de graduación de Stanford en 2005. Él decía que empezaba a conectar los puntos en su vida y mencionaba la imprevisibilidad de muchas cosas en nuestro camino. De cómo, por ejemplo, él dejó el Reed College, abandonó la universidad, pero continuó asistiendo a clases de caligrafía.

Y asistía a clases de caligrafía como oyente, no era estudiante oficial. Sin embargo, esas clases de caligrafía tuvieron un gran impacto cuando creó su primer ordenador, el Macintosh. No cómo se pronuncia. Macintosh, Macintosh, Macintosh... No lo sé.

Su primer Mac. Y bueno, es un discurso que me encanta. Lo he escuchado muchas veces, muchas veces. Así que quiero conectar un poco mi proyecto, Spanish Language Coach, el que ha sido mi trabajo y mi pasión también. Y esto es un poco triste, ¿no?

Pero sí. Mi trabajo y mi pasión durante los últimos años, y todavía lo es. Quiero conectarlo con los puntos en el pasado y tengo que empezar hablando del episodio número 100 de este podcast, que se titula La precuela de este podcast. Y es probablemente el punto que más impacto tuvo para estar yo aquí hoy. Si no lo has escuchado, te recomiendo que lo escuches.

Es un homenaje a Vicente, un tributo a Vicente, que fue y es una persona muy importante en mi vida y en la de mi familia. Pero hoy te voy a hablar de otros puntos y el que más lejano recuerdo es alrededor del año 1996 o 1997. Recuerdo que a mí, como a todos los niños y niñas de la época en España y probablemente en el resto del mundo, me encantaban, me flipaban las Spice Girls, el grupo de pop británico que lo petó en los 90. Tuvo muchísimo éxito en los 90. Bueno, Yo tenía una cinta en VHS, claro, porque no existían los DVDs en ese momento.

Tenía una cinta que era un documental donde ellas hablaban y también había algunos de sus vídeos musicales del primer álbum. Y yo llevé la cinta al colegio porque nos quedábamos a comer en el colegio. Porque en España tenías colegio por la mañana de 9 a 12, por ejemplo, y luego por la tarde, de 3 a 5. Entonces, de 12 a 3, algunas personas se iban a comer a casa y otras personas se quedaban en el colegio y comían allí. Y era mi caso.

Y en el descanso de esas tres horas para comer, primero íbamos al comedor a comer y después teníamos como dos horas libres para jugar o para ir a la sala de películas, donde nos ponían una película. Y a veces los niños llevábamos cintas en VHS y las profes lo ponían. Y recuerdo que pusieron esa película Y fue el día en el que más callado estaba todo el mundo. Todo el mundo estaba embobado, mirando la televisión con la boca abierta, sin armar ningún escándalo. Todos fijándonos en lo que estaba pasando en la pantalla de la televisión.

Y recuerdo, este recuerdo se me quedó guardado en la memoria, recuerdo que cuando la profesora me devolvió la cinta, me dijo algo así como, esto, guárdalo como si fuera un tesoro, porque es increíble el impacto que tienen estas chicas en vosotros. Recuerdo ver esa cinta muchas veces cuando era pequeño, en los 90, y pensar, ¿cómo me gustaría poder entender lo que dicen las canciones? ¿Cómo me gustaría poder entender los mensajes? Poder entenderlas a ellas hablando en inglés. Porque en ese momento no tenía ni papa de inglés, no entendía nada de inglés.

Entonces, hace unos años, caminando por Londres, escuchando una de esas canciones de su primer álbum, me di cuenta de que entendía la canción por completo, desde el principio hasta el final. Y fue la primera vez, creo, que entendí una canción en inglés completamente y me sentí súper bien. Fue una sensación súper agradable de... ¡Guau! El progreso de muchos años, pero qué bien que me siento de poder por fin entender una canción completa en inglés y encima de las Spice Girls.

Y bueno, esto fue Una sensación muy agradable que recuerdo y que después, siendo profesor, he podido ver con muchos estudiantes. No con canciones, sino en general, siendo ellos conscientes de su progreso y de la motivación que eso provoca también. Por ejemplo, Ben, un oyente de este podcast, compartió una historia en Instagram el otro día diciendo «Recuerdo cuando no podía entender los podcasts de nivel intermedio y ahora puedo entender los de avanzado. Qué satisfacción ver el progreso. La mejor manera de aprender».

De esa sensación te hablo, estudiante. Luego también, otro punto importante han sido mis relaciones. En realidad, mis relaciones personales. Yo hace años estaba saliendo con un chico italiano y él, cuando nos conocimos, hablaba un poco de español, se defendía. Pero claro, después de estar un tiempo conmigo, su español pues mejoró mucho porque hablábamos al principio en inglés, creo, no lo recuerdo muy bien, pero después sólo hablábamos en español.

Entonces, para él, la relación fue un curso intensivo de español muy bueno. Y él era italiano y ya para los últimos meses de la relación yo pensaba ¡Jolín! Yo quiero aprender italiano. Y empecé a utilizar lo típico, Duolingo, de camino al trabajo, todas las mañanas. Y también descubrí en el iPhone la aplicación de podcast que yo no tenía muy claro lo que era, la verdad.

Pero dije bueno, igual esta aplicación tiene algo de italiano, Voy a ver. Así que encontré mi primer podcast, el primer podcast que he escuchado en mi vida, que se llama Italiano Automático, de Alberto. El presentador, el profesor, se llama Alberto. Y me encantó. Me encantó y me di cuenta de que el podcast era una herramienta genial para poder aprender y para poder mejorar la comprensión de un idioma que estás aprendiendo.

Para también aprender otras cosas interesantes, relevantes, actuales. Y que de la misma forma que te puedes hacer una maratón de episodios de una serie de Netflix, un binge watching, hacerse una maratón de series, pues yo me hacía maratones con los episodios de este podcast. Me encantaba y aprendía, aprendía mucho. Y de hecho, luego en mi segundo podcast de idiomas, que me encantó también y que me encanta porque lo continúo escuchando, Inner French, de Hugo, en ese momento, cuando lo empecé a escuchar, yo creo que estaba desempleado. Además, tenía como muchos demonios mentales, así que me vino súper bien encontrar ese podcast, que de verdad que hice maratones de episodios con él, con podcast de francés.

Y además de aprender francés y conocer cosas interesantes, podía desconectar un poco de mi mente, ¿no? Y además, cuando Hugo dijo que tenía un curso online, dije, bueno, voy a probar, porque me gusta mucho su podcast, voy a probar esto de los cursos online. Y fue uno de los primeros cursos online en los que me inscribí y también me encantó la experiencia. Y ahí fue cuando, poco tiempo después, cuando empecé a dar clases de español, pensé, quizás yo podría ofrecer también un curso online donde los estudiantes pudieran aprender a su ritmo, pero con asistencia... No sé, fue también otro de los puntos que mirando atrás pude identificar el momento en el que conecté esa idea con el presente.

Y por cierto, tengo que decir, tanto a Alberto como a Hugo los menciono en el primer episodio de este podcast, porque creo que es importante tener o dar las gracias a las personas que te han inspirado a hacer algo. Y me siento súper orgulloso de haber inspirado a otras personas a hacer lo mismo. Mahmoud, la estudiante iraní con la que hablé en el episodio 124, ha creado su propio podcast, ya que ella también es profe de inglés. Y tengo que decir algo también de Hugo, de InnerFrench. Cuando yo creé este podcast, o antes de crearlo, no recuerdo, le envié un email y le dije que me gustaría que me hiciese una consultoría de podcast, porque yo no tenía ni idea de cómo funcionaba esto.

Y yo le ofrecí, le dije, dime cuál es tu tarifa, cuál es tu precio por una hora, porque me gustaría aprender de podcasting contigo. Y él muy amablemente me dio un par de horas de su tiempo de forma gratuita. La verdad, no me cobró nada. Así que, Hugo, si me estás escuchando, porque que a veces escuchas mi podcast, muchísimas gracias de nuevo por eso. Fuiste muy generoso.

Y también hay otro punto que he pensado en él este verano. Mi madre también tuvo una etapa emprendedora, también creó una pequeña empresa. Ella tenía una carnicería, una carnicería pequeña en el mercado central de Valencia, que es uno de los mercados más míticos y más antiguos de Valencia. Pero lo acabó dejando. La verdad es que no exactamente por qué, pero también esto fue en los 90 y luego trabajó muchos años por cuenta ajena.

Es decir, trabajó para otros. Sin embargo, este año me dijo que iba a quedarse el bar de la piscina, en la piscina de nuestro pueblo, del pueblo de donde es ella. Hay una piscina y tiene un bar. Y el bar solo se abre los dos o tres meses de verano. Y es un bar que es un bar público, es decir, pertenece al ayuntamiento.

Pero puedes proponer que lo quieres gestionar durante esos meses y pues lo haces. Entonces ella me dijo que quería proponerse para gestionar el bar este verano y yo la verdad es que estaba súper reacio al principio. Yo no quería que ella lo hiciese porque era mucho trabajo, trabajo físico, muchas horas, ningún día de descanso y pues yo no quería, la verdad. Yo le decía, eres libre de hacer lo que quieras, pero yo no lo haría. Y lo hizo, lo ha hecho.

Y está muy contenta. Y lo que me dice, hablando el otro día sobre esto con ella, me dijo, es que no era una cuestión económica de que puedas ganar más dinero o menos dinero, es una cuestión de realización, de sentirse realizado. Y la entendí perfectamente, porque en realidad yo te decía que trabajo los domingos o trabajo los sábados muchas veces, no es una cuestión de dinero y ni siquiera es una cuestión de necesidad, porque podría decir, mira, ¿sabes qué? Tengo solo un podcast, tengo solo un curso, tengo solo dos personas que colaboran conmigo y hacerlo lo más pequeño posible el proyecto y lo más sostenible posible. Pero a veces te das cuenta de que es una cuestión de, como le pasó a mi madre este verano, de necesitar esa realización personal, esa motivación y ese desafío también.

Ese desafío, sentir que hay algo nuevo, algo que es un poco más complicado de lo que estás acostumbrado. Y es casi un poco adictivo, ¿no? Ahora un poquito más complicado, Ahora un desafío un poquito mayor. Pero creo que esto también me lo ha inculcado no solo mi madre, sino muchas personas en mi familia. Y luego, por último, quiero hablar de algo que normalmente olvidamos, porque creo que es uno de los puntos más importantes que conectar.

¿Por qué estoy aquí? O mejor dicho, ¿por qué continúo aquí? Pues, para resumir, en pocas palabras, porque soy un privilegiado. Eso está claro. Por mi familia, que siempre me ha apoyado, por ti, por ti estudiante, oyente, porque me escuchas, porque aprecias mi contenido, porque lo compartes, lo recomiendas, pero también, y esto se nos olvida muchas veces, por el país en el que he nacido y el país que me ha acogido, Reino Unido, del que me siento tremendamente agradecido.

Y lo del país es que no es ninguna tontería. Y quiero contarte que ahora voy frecuentemente a eventos de emprendedores que tienen proyectos online, como el mío, no necesariamente de idiomas, pero de otros sectores, y pues muchas veces se habla del tema impuestos, la cantidad de dinero que se queda el gobierno de tus beneficios o de tu salario. Y muchas personas a veces se sorprenden de que yo pago mis impuestos donde vivo, que creo que es lo normal. Donde eres residente, pagas tus impuestos. Es verdad que con los negocios online y pudiendo ser un nómada digital, hay muchas formas legales, imagino, o semilegales o con vacíos legales, loopholes, donde puedes, y esto lo porque me lo han recomendado que lo hiciera, Por ejemplo, tener una sociedad en un país donde se pagan muy pocos impuestos, un 10% de impuestos, por ejemplo, por tus beneficios y luego enviarte un salario al país donde vives o enviarte dividendos, una especie de ingeniería financiera un poco extraña.

Y yo cuando me proponen esto, la verdad, como evito el conflicto, no digo nada, ahí ya está, pero en realidad lo que pienso es, ¿qué cara? ¿Qué caradura? Es decir, yo no hubiese sido capaz de pagar toda la educación que ha recibido si no hubiese sido por los impuestos que muchas personas españolas o personas viviendo en España han pagado durante años. Sólo el precio de mi educación, la del bachillerato, que son dos años, más la de los cinco años de universidad, más el programa Erasmus, que me permitió venir aquí a Londres y estudiar durante un año, supone más de 100.000 euros de coste para el gobierno. Bueno, para el gobierno no, para los ciudadanos.

Es un coste que ha venido de los impuestos de los ciudadanos. Y hay algo que me encanta, algo que hace el gobierno británico que me gusta mucho. Y es que cuando pagas tus impuestos puedes ver el desglose, o sea, la división del porcentaje de tus impuestos que va a cada partida, a cada coste o cada gasto. Por ejemplo, pues un 20% de tus impuestos a sanidad, un 15% a educación, un 3% a cooperación internacional. No sé, no recuerdo exactamente los porcentajes.

Pero sí, de verdad, esto lo pienso muchísimo. La suerte que tenemos de haber nacido en los países que hemos nacido con un sistema del bienestar. Y creo que no hay que darlo por hecho y, sobre todo, creo que hay que continuar cuidándolo. Y nada más, estudiante. Me hace muy feliz poder estar aquí después de más de cuatro años hablando contigo, con mucha motivación y con muchas ganas de continuar ofreciendo contenido educativo.

Muy feliz de haber aumentado la cantidad y espero que también la calidad y con muchos proyectos para el 2024. Y ya que soy un poco plasta, un poco pesado, pero es que me parece imprescindible darte las gracias porque si no estuvieras al otro lado del micrófono yo no estaría aquí. Así que muchísimas gracias, te espero en el próximo episodio que creo que va a ser muy útil si te sientes estancado o estancada en tu nivel y te recomiendo de nuevo también usar las flashcards si no lo has hecho nunca, practicar con las nuevas palabras y expresiones de hoy, por ejemplo, hito, desglose, cara dura, inculcar, vacío legal, estar embobado, Hay un montón. Nos escuchamos la semana que viene. Un abrazo grande.

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Episode: E153 César Limited Company, conectando puntos - Intermediate Spanish