Son las seis de la mañana, son las seis de la mañana y ya estoy ya estoy delante del ordenador trabajando. Bueno, llevo, llevo despierto desde hace una hora, pero he estado he estado remoloneando, he estado remoloneando un rato leyendo los periódicos, leyendo los periódicos del día, tomando café, viendo viendo vídeos de gatos en Instagram... En fin, al final ya cuando estaba cuando estaba viendo el cuarto o el quinto vídeo de gatos tocando el piano y haciendo tonterías me he dicho Juan venga venga venga venga ponte las pilas ponte las pilas hay que ponerse a trabajar venga vamos y me he puesto a trabajar pero es que estoy estoy muerto estoy muerto de sueño me acosté me acosté tarde anoche acosté a las tantas y... Acostarse tarde, acostarse tarde y levantarse temprano no es bueno, No es bueno para la salud, para la salud, ni para la salud física ni para la salud mental. Luego luego me paso, me paso todo el día de mala leche, irritado, irritado e irritable, irritado e irritable, enfadado con todo y con todos.
Todo el mundo me cae mal, Todo el mundo me cae mal. Yo no sé si os pasa a vosotros, a vosotros también, pero cuando cuando no duermo lo suficiente, luego durante el día no soporto a nadie, no soporto a nadie. Todo todo el mundo me irrita, todo el mundo me molesta, todo el mundo me cae fatal y no soporto, no soporto la menor frustración, el menor contratiempo. Me pasaría el día dando patadas a las paredes y dando voces, gritando para, para, en fin, para, para, para desahogarme, para desahogarme, para, para, para desahogar mi frustración. Yo soy, yo soy muy pacífico, yo soy muy pacífico, pero cuando no duermo, cuando cuando no duermo, me pongo de una mala hostia, me pongo de un me pongo de mal humor.
Estoy de un mal humor de perros todo el día Y es por es por por falta de sueño, tío, es por falta de sueño. Cuando no duermo lo suficiente, cuando no duermo bastante, estoy todo el día de mal humor, cansado, irritable y no rindo, No rindo. Luego el problema es que no rindo en el trabajo. No me concentro en lo que tengo que hacer. No puedo no puedo pensar con claridad.
Se me cierran los ojos. Se me cierran los ojos. Este es un problema de todos los españoles, no sólo mío, Este es un problema que tenemos todos los españoles, que no dormimos lo suficiente. Yo, mira, Yo creo, yo creo que muchas, muchas guerras civiles y muchos conflictos y muchos problemas que hemos tenido en la historia de España se deben a que la gente no duerme, no duerme lo suficiente, tío, Y luego y luego están siempre de mala hostia, de mala leche o 0 como decimos en Granada, de mala follá, que es una expresión muy bonita, pero yo creo, yo creo que eso lo decimos en Granada, de mala follá. Si Franco, por ejemplo, el general Franco, el general Francisco Franco, si Franco hubiera dormido más, seguramente no habría dado un golpe de estado y probablemente no habría puesto una dictadura militar en España durante 40 años, que se dice pronto, se dice pronto, 40 años de dictadura.
Pero yo yo en ese sentido entiendo a Franco. Yo hay mañanas, hay mañanas que me levanto con mala leche, de mala hostia, de mal humor, con el pie izquierdo, vamos, y estoy todo el día cabreado con todo el mundo. Voy a la panadería, voy a la panadería y me cae mal el panadero. Voy a la farmacia y me cae mal el farmacéutico. Voy al supermercado y me cae mal todo el mundo.
La niña, la niña de la caja, me parece que es súper lenta, que tarda muchísimo en atender a la gente. El chico el chico que vende queso me parece un me parece un grosero, un maleducado. Le preguntas el precio del queso manchego y cuando le dices que es muy caro te mira mal, te mira mal como si como si él fuera el dueño del supermercado. Y el chico que vende fruta, qué bueno, me da siempre las manzanas más feas y más verdes y más duras que tiene y la señora la señora que la señora con el carrito la señora con el carrito que va haciendo ruido en el supermercado donde yo voy. Y hay siempre una señora con un carrito de la compra que va haciendo ruido.
¡Nik, nik, nik, nik! Ese ruido que te entra por las orejas y se te mete en el cerebro y ya no sale de allí en todo el día. ¡Nic, nic, nic! ¡Señora, señora, póngale aceite al carrito, oiga! ¡Deje de molestar, señora!
¡Póngale aceite! Yo, mira, yo esos días, esos días, en fin, es que no soporto, no soporto, no soporto nada y no soporto a nadie. Yo esos días, es que si tuviera un ejército, si tuviera un ejército a mi disposición, como como tenía Franco, Si yo fuera el general de un ejército, yo, yo, ¿qué queréis que os diga? Yo esos días que estoy así de mala hostia, de mala follada por haber dormido poco, yo esos días daría un golpe de estado y lo mandaría todo a tomar por saco, de verdad. Es que no dormir, no dormir es muy malo, tío.
No dormir es muy malo. Es malo para la salud física, para la salud mental. Y el problema de España, el problema de España es ese, el problema de España es ese. La gente no duerme, tío. La gente por la noche no duerme lo suficiente.
La historia de España está llena de guerras, de huelgas revolucionarias, de atentados terroristas, de dictaduras. ¿Y todo eso por qué? Pues porque la gente está nerviosa, de mal humor y por eso, en fin, por eso, por eso pasa, por eso pasa lo que pasa. Si la gente estuviera tranquila, si la gente por la noche durmiera ocho horas por lo menos, todo iría mucho mejor. El país iría mucho mejor.
Habría menos problemas, menos conflictos sociales. Y yo esto lo sé por experiencia, aunque llevo en Londres muchos años, sigo con las mismas costumbres que tenía cuando vivía en España. Me acuesto tarde y me levanto temprano y me va todo fatal, fatal. Tengo la tensión por las nubes y estoy siempre de un humor de perros. A quien madruga Dios le ayuda, dice la gente.
A quien madruga Dios le ayuda. Mentira, mentira. Yo llevo, yo llevo toda la vida levantándome antes de que sea de día, antes de que salga el sol, y no me ayuda ni Dios. A mí no me ayuda nadie, ni Dios ni nadie. A mí a mí no me ayuda ni Dios.
Es que es que los refranes, los refranes son falsos, son falsos. Hay gente, hay gente, Hay gente que dice que los refranes son la sabiduría popular. ¿Qué va? ¿Qué va? Los refranes son todos falsos.
Bueno, quizás no todos, quizás no todos, pero muchos, muchos sí. Muchos sí. Muchos refranes son más falsos que un político en época de elecciones. No te puedes creer nada de lo que dicen. Levantarse temprano para lo único que sirve es para estar de mal humor todo el día y para que y para que te suba la tensión y ya está.
De hecho, de hecho, hay otro refrán, hay otro refrán que dice exactamente lo contrario. Hay un refrán que dice no por mucho madrugar amanece más temprano, que es exactamente lo contrario del otro de aquí en madruga Dios te ayuda. Lo contrario. Este, este, Este refrán ya me gusta más. Este refrán de no por mucho madrugar amanece más temprano ya me gusta más.
Lo veo más, lo veo más realista. Por mucho que madrugues, por mucho que madrugues, el sol saldrá siempre a la misma hora. El día tiene 24 horas. Da igual si te levantas antes o después, el número de horas no va a cambiar. Lo importante es que tú estés descansado, que hayas dormido bien, que te levantes de la cama con ánimo, con ganas de trabajar, de hacer cosas, ¿no?
Con las pilas puestas, vamos, con las pilas puestas. Porque si estás esperando a que Dios te ayude, lo llevas fatal, chico, lo llevas fatal. A Dios le da exactamente igual la hora a la que te levantes. A Dios le importa un pito si tú madrugas o no madrugas. Además, es normal.
¿Por qué tendría que ayudar Dios a un tío que se levanta antes que otro? Sería injusto, ¿no? Sería un mundo injusto. No, no, no. Desengañate, desengañate.
Por mucho que madrugues, por mucho que madrugues, a ti no, a ti no te va a ayudar ni Dios, A ti no te va a ayudar ni Dios. Estamos todos más solos que la una. No importa la hora a la que nos levantemos. Nacemos solos, Vivimos solos y nos morimos solos. Cuando antes, cuando antes lo asumas, mejor.
Y ya está. Ya está. Por cierto, por cierto, Hay un tío, hay un tío en mi barrio, hay un tío en mi barrio que se levanta a las 5 de la mañana para ir a correr. A veces me despierto a las 5 de la mañana para ir al baño, me asomo por la ventana y lo veo, lo veo que pasa corriendo por la acera debajo de mi ventana, incluso en invierno, con dos o tres grados bajo cero, incluso cuando cuando está lloviendo. Pero ¿dónde vas?
¿Dónde vas, tío? ¿Dónde vas? Yo, la primera vez que lo vi corriendo por la acera a las cinco de la mañana, lloviendo con frío, Os juro, os juro que pensé que había que había perdido el autobús, que llegaba tarde al trabajo, que a lo mejor era un tío que iba al aeropuerto a coger el avión. ¡Qué va! ¡Qué va!
Luego lo vi, lo vi la mañana siguiente y la otra y la otra. Y entonces, entonces caí en la cuenta de que el tío estaba haciendo deporte. El tío se levanta a las cinco de la mañana y se pone a correr por la acera para hacer ejercicio. A las 5 de la mañana. ¿Dónde va ese tío haciendo jogging a las 5 de la mañana por la acera.
Eso eso es criminal, eso es criminal, eso no debería estar permitido, eso debería ser ilegal. Ese tío, ese tío está dando un ejemplo terrible a la juventud. No debería estar permitido. Ahora, ahora, ahora, hay gimnasios, hay gimnasios que están abiertos toda la noche, las 24 horas del día. Hay gente que va al gimnasio a las 3 de la mañana, a las 4.
Pero hombre, pero hombre, por Dios, es que no tienes nada mejor que hacer a esas horas que irte al gimnasio, que irte al gimnasio a levantar pesas y a hacer flexiones. Nos estamos volviendo locos, tío, nos estamos volviendo locos. Y la culpa de esto, la culpa de esto la tienen los americanos, Los americanos, los americanos del norte, cuidado, los estadounidenses, los estadounidenses, vamos. El mundo antes no era así, el mundo antes no era así. Por lo menos Europa antes no era así.
Cuando yo era joven nadie corría por la calle y mucho menos a las cinco de la mañana. Lo que lo que pasa es que en Europa, en España y en toda Europa, hemos cogido, hemos cogido las costumbres de Estados Unidos. Correr por la calle no forma parte de la cultura europea, y menos a las cinco de la mañana. Antes, antes, si alguien corría por la calle a las 5 de la mañana, es porque algo malo había hecho, algo malo había hecho. Probablemente era un ladrón que había robado algo o quizás un tío que que había saltado de la cama corriendo y había salido disparado antes de que llegara el marido de su amante.
Una persona normal, una persona normal, con la conciencia tranquila, no corría por la calle a esas horas. Yo recuerdo, yo recuerdo que tenía un profesor, tenía un profesor que nos decía que él nunca salía de casa antes de las siete de la mañana, que antes de las siete de la mañana las calles todavía no estaban puestas, las calles todavía no estaban puestas, que no se podía salir de casa, que antes de las 7 de la mañana no había calles, no había calles. El tío era un cachondo, era un cachondo. Pero es verdad, es verdad, la gente antes vivía con mucha más tranquilidad, no había gimnasios, no había gente corriendo por la calle, la gente era más feliz porque no había, no había carreras. Quiero decir que no había carreras profesionales, carreras profesionales.
No había esta idea del éxito y del fracaso, esta idea de objetivos que tienes que cumplir, de metas que tienes que alcanzar, de misiones que tienes que lograr, porque si no lo haces, si no lo haces, eres un loser, eres un loser, un fracasado, un perdedor. Todo esto, todo esto empezó a cambiar cuando los cuando los americanos empezaron a dominar el mundo. Yo yo yo lo siento, lo siento por todos los amigos norteamericanos estadounidenses que me siguen online, pero si no lo digo, si no lo digo reviento, si no lo digo reviento. La culpa, la culpa de todo, La culpa de todo la tienen los los los americanos, los norteamericanos. Bueno, los Estados Unidos, los Estados Unidos, porque Canadá y México también son norteamericanos, pero yo estoy hablando de Estados Unidos.
Cuando España perdió Cuba, cuando Cuando España perdió Cuba, ahí empezó a ir todo mal. España perdió la guerra de Cuba en 1898 en una guerra contra Estados Unidos y ahí empezó ya el declive de la civilización occidental. No, no de España, no de España, no sólo de España, sino de todo Occidente, de toda la civilización occidental. Fue el principio del fin para España y para Europa. Yo, yo, yo recuerdo que cuando era joven y vivía en España, la idea de una carrera profesional de éxito no existía.
Esa es una idea de Estados Unidos. La gente antes lo que quería era tener un trabajo y ya está, un trabajo tranquilo que no te diera muchos problemas, con un salario decente que te permitiera llegar a final de mes, que pudieras pagar el alquiler del piso, comprar un coche, aunque fuera a plazos, y salir de vez en cuando a tomar una caña y darte un capricho, aunque fuese un capricho modesto. Y ya está. Bueno, y que fuera un trabajo de interior, un trabajo de oficina, que no tuvieras que estar todo el día en la calle, en el campo, pasando frío en invierno, pasando calor en verano o debajo de tierra en una mina de carbón. No, no, no, eso no, eso no.
Un trabajo, un trabajo normal y corriente, un trabajo, un empleo decente de toda la vida. Ese era el sueño de la mayoría de la gente antes, ¿no? Si tenías un trabajo así ya te dabas por contento, pero ahora todo es mucho más complicado, tío. Ahora tienes que tener éxito profesional, desarrollar una carrera, hacer un máster o dos, estar siempre guapo, ducharte todos los días, ponerte corbata, llevar traje, tener los dientes muy blancos, relucientes, brillantes. Tienes tienes que marcarte objetivos profesionales, ganar mucho dinero para tu compañía, ser productivo, ser eficaz en tu trabajo.
Tienes tienes que hacer viajes de negocios, asistir a muchas reuniones aburridísimas, responder emails, subir vídeos a Instagram, dar tu opinión de mierda en Twitter, conectar con otros pringados como tú en LinkedIn o no sé cómo se pronuncia en LinkedIn. Hay tantas cosas, hay tantas cosas que hacer que no te da tiempo hacerlo todo en un día. Vas siempre, vas siempre corriendo, deprisa, con estrés, con la lengua afuera. Ahora, ahora, ahora es todo tan complicado. Hay que hacer tantas cosas que te faltan horas.
Te faltan horas en el día para hacer todo lo que todo lo que quieres hacer y al final ¿qué pasa? Pues pasa lo que pasa, pasa lo que pasa, que como no tienes tiempo para hacer todo lo que quieres, pues acabas acabas saliendo a correr por la calle como si se te hubiera escapado el autobús y yendo al gimnasio a las 4 de la mañana porque no tienes tiempo de ir durante el día. El día te lo tienes que pasar delante del ordenador comiendo comida basura con las manos y asistiendo a reuniones interminables y aburridísimas en Zoom. A eso hemos llegado, a eso hemos llegado y todo todo por culpa de Estados Unidos, sí, todo por culpa de los americanos. El problema, el problema es que este tipo, este tipo de vida, esta cultura, esta cultura del trabajo quizás funcione en Estados Unidos, pero no en España.
En España no. En España lo que pasa es que hemos adoptado esta cultura norteamericana del business, del esfuerzo, del ser productivo, de tener una carrera profesional, pero seguimos con nuestras costumbres de siempre. O sea, salimos todos los días, vamos a tomar copas, vamos de fiesta y nos acostamos a las tantas. Queremos estar de fiesta hasta las tantas y acostarnos tarde como españoles y al mismo tiempo queremos queremos levantarnos temprano y ser productivos como los norteamericanos. Y no puede ser, no puede ser.
No se puede chupar y soplar al mismo tiempo. O chupas o soplas. Si te acuestas tarde, te tienes que levantar tarde. Si te acuestas temprano, te tienes que levantar temprano y ya está. El problema es que en España queremos tetas y sopa y no puede ser, no puede ser, las dos cosas, las dos cosas no pueden ser.
Y claro, al final lo que pasa es que como tienes que hacer tantas cosas y tienes tan poco tiempo, Para intentar ganarle horas al día, terminas levantándote tempranísimo y durmiendo muy poco. Muy pocas horas, muy pocas horas. Y claro, luego estás todo el día con sueño, cansado y de un humor de perros. No hay quien te soporte, no hay quien te soporte, te vuelves insoportable. La gente que no duerme se vuelve insoportable.
Puedes dormir la siesta, claro, sí, pero... ¿Quién, quién tiene, quién tiene tiempo ahora de dormir la siesta? Si tienes que ir todo el día corriendo de aquí de aquí para allá, La siesta es un lujo que solo se pueden permitir los viejos y los niños, la gente que no trabaja, pero la mayoría de la gente no. ¿Cómo? ¿Cómo le vas a decir?
¿Cómo le vas a decir a tu jefe que no puedes trabajar porque tienes que dormir la siesta? Estaría bueno, estaría bueno. En fin, yo pienso que el mundo, el mundo, no solo España, no solo España, el mundo en general sería mucho mejor si la gente durmiera más, si se levantara más tarde y trabajara menos. La gente estaría de mejor humor, Habría menos conflictos en la sociedad, menos menos accidentes, menos guerras entre países. En fin, chicos, ¿qué queréis que os diga?
Yo estoy convencido de que el mundo hoy sería mucho mejor si España no hubiera perdido la guerra de Cuba, en primer lugar, y si la gente durmiera más y trabajara menos. En fin, esa es esa es la conclusión, esa es la conclusión, la culpa, la culpa, como siempre, de los americanos del norte, de los Estados Unidos, nos ganaron la guerra de Cuba Y ahí empezó, ahí empezó el declive de Occidente. En fin, en fin, en fin, ¿qué le vamos a hacer? Lo pasado, pasado está. La historia no se puede cambiar.
Para terminar, quería contaros el chiste de, el chiste del perro gorilero, pero sinceramente estoy estoy estoy estoy de un humor de perros, estoy de un humor de perros porque hoy he madrugado mucho y en fin. Lo contaré la próxima semana, la próxima semana. La próxima semana ya sin falta contaré el chiste del perro gorilero, El mejor chiste del mundo, el chiste más gracioso jamás contado. Muchos, muchos me habéis pedido que lo cuente, así que lo contaré, lo contaré, lo contaré la próxima semana. En fin, un abrazo, un abrazo y nos vemos...
No, no, no, no, bueno, no nos vemos. Nos nos nos escuchamos, nos escuchamos en el próximo episodio de nuestro podcast aquí en Español con Juan. Hasta pronto. Hasta aquí el episodio de hoy. Muchísimas gracias por escuchar hasta el final.
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