Se dice pronto, Y la expresión se dice pronto en español se usa para enfatizar que algo que parece fácil o rápido de decir, en realidad es más difícil o complejo de conseguir. Cuando empecé este proyecto, allá por dos mil diecinueve, nunca imaginé que llegaríamos hasta aquí. Fue un experimento, una forma de compartir un poco de la cultura española, del estilo de vida español, de temas relacionados con el aprendizaje de idiomas y de otros temas que pensaba que podrían interesarte escuchar y hacerlo en español, siempre con el objetivo de que cada episodio fuera un buen recurso para mejorar tu español, tu comprensión del idioma y una forma de aprender vocabulario, entre otras cosas. Y mira dónde estamos ahora, con el experimento, ¿no? Bueno, hoy quiero celebrar contigo todo lo que hemos aprendido juntos, todo lo que hemos compartido, pero antes quiero reflexionar sobre un tema que para mí está en el corazón de este podcast, las historias.
No importa si te hablo de un conocido director de cine español, de cómo la inflación afecta nuestras vidas o de la importancia del sueño, todos son historias. Las historias nos conectan como humanidad, nos ayudan a aprender y son una herramienta increíble para mejorar tu español. Así que hoy vamos a hablar de la mejor forma de usarlas para hacerlo. No te olvides de quedarte hasta el final, porque tengo una sorpresa que estoy seguro de que te va a encantar. Son doscientos episodios, así que te merecías una buena sorpresa, un regalito.
Por cierto, quizás es la primera vez que escuchas este podcast, no lo sé. Si es así, quiero que sepas que puedes leer la transcripción de todos los episodios y las tarjetas de vocabulario de forma gratuita en la web Spanish Language Coach punto com. Y no te olvides de clicar el botón de suscribirse o seguir el podcast. ¿Hecho? Pues empezamos con el episodio.
¿Te has parado a pensar alguna vez por qué las historias son tan importantes? Desde que la humanidad existe, contamos historias. Nuestros antepasados pintaban en las paredes de las cuevas para narrar, para contarnos sus aventuras de la caza de animales, por ejemplo. Más tarde llegaron los mitos y leyendas, las novelas, el cine, los podcast, es como si las historias fueran parte de nuestra naturaleza. Se han contado historias desde siempre y se continuará haciendo, no importa el medio.
¿Y por qué son tan importantes? Pues porque las historias nos conectan, no importa de dónde seamos, qué idioma hablemos o cuál sea nuestra realidad. Las historias nos permiten viajar en el tiempo, vivir otras vidas y sentir emociones profundas que quizás desconocíamos. Una historia nos puede ayudar a empatizar, a ser más humano. Cuando escuchamos una historia, nuestro cerebro no solo procesa palabras, se activa.
Vemos imágenes, sentimos emociones, y esto es clave, recordamos mejor. Piensa en los anuncios publicitarios en televisión, por ejemplo. El objetivo del anuncio es vendernos un producto, un perfume, pero no lo hacen describiendo el olor del producto, explicando la forma de la botella o diciéndonos el precio. Lo hacen siempre a través de una historia. Es muchísimo más memorable, y es memorable porque se crea una pequeña conexión entre esa historia y la persona a la que se la cuentan.
¿Y sabes qué? Esto es clave para aprender un idioma. Cuando aprendes palabras o expresiones a través de una historia, no las memorizas de forma aislada, sino que lo haces dentro de un contexto, las vives, y esa conexión emocional hace que la recuerdes mucho más tiempo. Ahora bien, antes de entrar en detalles sobre cómo usar las historias para mejorar tu español, quiero hacer una pausa y contarte qué ha supuesto este podcast para mí, aprovechando que es el episodio número doscientos. Te voy a dar mi perspectiva como cuentacuentos.
Siempre he sido una persona tímida, bastante introvertido cuando era pequeño. De niño me costaba hablar en frente de desconocidos, pero había algo que me encantaba, contar historias. Mi madre, que era bastante estricta con los regalos y las compras, tenía una excepción, los libros. Cada vez que íbamos a la librería París, una librería muy antigua en Valencia, me decía elige el libro que quieras, y yo me sentía el rey del mundo en ese momento. Primero, cuando era pequeño, mi madre me leía a mí.
Recuerdo su voz contándome cuentos, historias infantiles, antes de dormir, y a veces no solo un cuento, sino varios, ya que de pequeño yo tenía muchos problemas para quedarme dormido, así que era muy paciente conmigo. Gracias, madre. Y más tarde, cuando aprendí a leer, yo me convertí en el cuentacuentos. Mi primo Dani, que es cinco años más pequeño que yo y que vivía en el piso de al lado de nosotros, puerta con puerta, venía a mi casa y se sentaba junto a mí mientras le leía cuentos. Y a pesar de ser un niño muy movido, cuando le leía un cuento, se quedaba quieto, escuchando atentamente y mirando las ilustraciones del libro.
Si estás viendo el formato vídeo de este episodio, puedes verme aquí contándole un cuento a Dani. Ese día tocaba, era el turno de la Cenicienta, y esta es una de mis fotos favoritas, por cierto. Bueno, de alguna forma, ese amor por contar historias nunca desapareció, pero sí dejé de hacerlo. Fui a la universidad, acabé en varios trabajos corporativos, hasta que en dos mil diecisiete me di cuenta de que algo fallaba y de que algo me faltaba en mi vida profesional, y por tanto, en un porcentaje muy alto de mi vida, porque nuestra vida profesional es una gran parte, es un pedazo muy grande de nuestra vida durante varios años. Así que decidí ahorrar algo de dinero para poder hacer ese cambio profesional y acabé en la enseñanza del español como lengua extranjera.
Me di cuenta de que enseñar español era mucho más que explicar la gramática, y en mis primeras clases me di cuenta de que me encantaba poder responder a los estudiantes sobre las preguntas que me hacían sobre España y el estilo de vida de los españoles, por ejemplo, y lo interesantes y fructíferas que eran las conversaciones que tenía con las personas a las que enseñaba. Entonces, crear este podcast en dos mil diecinueve fue casi un paso natural, y a las pocas semanas de hacerlo entendí que eso era lo que me faltaba, lo que me había gustado tanto cuando era pequeño y había dejado de hacer, contar historias, comunicar. Hacer este podcast me ha ayudado mucho a sentirme más realizado, más satisfecho con lo que hago y además también a conocerme mejor. Ha sido, en cierta manera, una terapia en muchas ocasiones, y es que otra cosa de contar historias o de enseñar algo es que es la mejor forma de aprender. Así que quiero darte sinceramente las gracias por elegirme cada semana y escuchar este podcast, porque me encanta comunicar, me encanta ser un cuentacuentos, pero para que eso pueda pasar, hace falta, es necesario, que haya alguien al otro lado escuchando.
Así que millones de gracias por estar ahí doscientos episodios y más de cinco años después. Y ahora te toca a ti, estudiante, quiero preguntarte, ¿qué ha significado este podcast para ti? ¿Quizás ha sido una forma de acercarte al estilo de vida en España? Quizás te ha ayudado a conocer mejor la cultura de los países de habla hispana, o quizás simplemente ha sido tu momento semanal para desconectar, relajarte y sumergirte en el español. Sé que aprender un idioma no es fácil, requiere tiempo, paciencia y dedicación, pero también sé que cada minuto que dedicas a escuchar, a leer, a practicar, cuenta.
Y si este podcast ha sido parte de ese proceso, me siento profundamente agradecido y orgulloso. Y ahora sí, hablemos de esto, cómo usar las historias para mejorar tu español. Quiero compartir contigo algunos consejos prácticos para que aproveches al máximo esta herramienta. Una herramienta que se puede consumir en formato audio, vídeo, en un libro, el formato o canal puede variar y de hecho, es recomendable que varies. No es lo mismo escuchar una historia que te ayuda con la comprensión oral del idioma, que leerla, que te permite hacer más pausas y fijarte en pequeños detalles de las estructuras gramaticales.
Independientemente del medio, yo te recomiendo lo siguiente, elige historias que te interesen. Como he dicho, no importa si son cuentos, novelas, películas o incluso podcast, lo importante es que te atrapen, que disfrutes. Si la historia te gusta, te será mucho más fácil quedarte hasta el final y, por tanto, tener mayor exposición al idioma y aprender más. También buscar historias adaptadas a tu nivel. No necesitas entender cada palabra para disfrutar de una historia, pero es importante que no te abrume el nivel.
Si estás empezando, pues busca materiales adaptados a estudiantes de español o quizás no adaptados, pero sí con un vocabulario un poco más simple. Para estas dos recomendaciones, la de elegir historias que te interesen y que estén adaptadas a tu nivel, tengo un truco si vas a usar libros. Con la aplicación de Kindle, que puedes descargar en tu tablet o teléfono, puedes descargar una muestra del libro que quieras en formato electrónico, normalmente el primer capítulo. Echa un vistazo y decide si es para ti o no. Tercera recomendación.
Escucha o lee varias veces. La repetición es clave, escucha una historia más de una vez o vuelve a leerla, y cada vez entenderás más y aprenderás algo nuevo. Y yo sé que es pesado, es un poco aburrido hacer esto, lo sé, a mí también me pasa. Por eso es importante que te guste lo que escuches, leas o veas. Piensa en cómo las criaturas, las niñas y niños pequeños, ven la misma película una y otra vez porque les gusta, y piensa también en cómo incluso terminan aprendiendo palabras o frases al dedillo.
Aprender algo al dedillo es aprenderlo muy bien. En mi opinión, la forma más cómoda de poder repetir repetir la escucha o lectura de algo es con un libro o un podcast, porque no hay interrupciones. Si ves una serie, puede haber muchos segundos durante el episodio donde no hay conversaciones. Con el podcast, por ejemplo, en la primera escucha te diría que disfrutes de lo que estás escuchando, como si escucharas un podcast en tu idioma. En la segunda escucha, eso sí, hazlo con una mente un poquito más analítica.
¿Por qué ha usado el subjuntivo aquí y por qué esta preposición y no otra? Otra recomendación sería identificar el vocabulario y expresiones clave. En la segunda lectura o escucha, mientras lees o escuchas, anota las palabras y frases que no conozcas, no todas, pero no te limites a traducirlas, intenta entenderlas en contexto e intenta conectarlas con un recuerdo y una emoción. Haz un ejemplo de esa nueva palabra que has aprendido en un contexto que sea familiar para ti. Ya hemos dicho que la emoción hace que podamos recordar algo de una forma más simple.
Y otra recomendación es contar la historia con tus propias palabras. Este es un ejercicio fantástico. Después de leer o escuchar una historia, intenta contarla tú mismo o tú misma. No importa si no es perfecta, lo importante es que practiques la fluidez y que pongas en práctica lo que has aprendido. Hazlo de forma escrita o de forma oral, y al final, haciendo esto, vas a practicar el idioma de forma activa, eres tú la persona que produce el idioma.
Y ahora llega el momento de contarte la sorpresa que te prometí. Estoy emocionado de anunciar que voy a lanzar un nuevo podcast. El nombre es Más que Historias, y este nuevo podcast estará completamente dedicado a las historias en español. ¿Qué tipo de historias? Historias de ficción adaptadas para estudiantes de español, historias cortas de autoras y autores conocidos tanto del mundo hispano como traducciones al español.
Y quién sabe, quizás en el futuro incluso historias escritas por mí o por ti. Soy abierto de mente y veremos qué es lo que más te gusta y necesitas. La idea es que disfrutes de las historias, que vuelvas a por más y que, por tanto, tengas una mayor exposición al idioma y, por tanto, aprendas más. Ese es siempre el objetivo principal. Además, cada historia vendrá, como siempre, con recursos extra si los necesitas, transcripción, traducción al inglés y tarjeta de vocabulario.
El primer episodio del podcast Más que Historias estará disponible el lunes diez de febrero, pero ya puedes buscarlo en tu app de podcast y empezar a seguirlo para no perderte ningún episodio. Si buscas más que historias Spanish Language Coach, te deberías salir sin problema. Y gracias por escucharme, por acompañarme, por hacer que este podcast sea lo que es. Espero que podamos seguir aprendiendo y compartiendo juntos, quizás dentro de un tiempo estemos celebrando el episodio número trescientos, no sé, ¿te apuntas? Bueno, y si quieres hacerme un regalo por los doscientos episodios del podcast, ya sabes que la mejor forma de hacerlo es recomendarlo a otra persona, a alguien que estudie español o incluso a tu profe de español, o simplemente dejar unas estrellas o un comentario bonito en la plataforma desde la que me escuches.
Te espero en el próximo episodio, estudiante. Un abrazo muy grande.