¿Qué onda, mi raza? ¿Cómo están todos y cada uno de ustedes? ¿Todo chido? ¿Todo suave? Espero que sí y que pongan mucha atención a las noticias que les traigo hoy, porque están bastante interesantes y, hasta cierto punto, nos dejan un par de lecciones.
Lecciones de vida, de emprendimiento y la última, de geografía. Vamos a echarles un ojo. Imagínense esto, van al súper por pañales y vámonos, que se encuentran un billete o una tarjetita de regalo ahí escondida. Pues justo eso está pasando en Estados Unidos y, la neta, está súper bonito. Resulta que es parte de un reto viral que se llama hashtag Ella Merece Ese Bolso, donde mamás están ayudando a otras mamás que siempre le dan prioridad a sus hijos y se olvidan de ellas mismas.
Todo comenzó con un video que se hizo viral. Una mamá de Nashville, Danisha González, estaba en la sección de bebés de una tienda y vio un bolsito plateado de veinte dólares abandonado en un estante. Lo publicó diciendo algo así como, seguro una mamá lo dejó porque prefirió comprarle algo a su bebé. Ahí empezó todo el rollo. La cosa explotó cuando una influencer súper famosa, Cecily Buchman, que tiene más de dos millones de seguidores, agarró la idea.
Subió un video comprando una tarjeta de regalo de cien dólares, la escondió en un paquete de pañales y le puso una notita que decía, eres increíble, te mereces algo especial. Qué buena onda, la neta. Y ya saben cómo son las redes, ¿no? En un abrir y cerrar de ojos, cientos de mamás empezaron a hacer lo mismo. Algunas esconden dinero, otras tarjetas de regalo, y lo hacen en tiendas grandotas como Target y Walmart.
El chiste es sorprender y alegrar a otras mamás que, como todas, a veces sacrifican hasta lo más básico por sus hijos. Danisha, la mamá que comenzó todo este show sin querer, contó en una entrevista que sabe perfectamente cómo se siente eso. Dijo que lleva años sin hacerse las uñas o el cabello porque siempre pone primero a sus hijos. Un día tendré el bolso, pero hoy no, confesó. Si hay alguna mamá escuchando esta noticia, ¿a poco no se sienten identificadas?
El reto Ella Merece Ese Bolso sigue creciendo y demuestra que, aunque el mundo a veces sea medio gacho, todavía hay gente buena que quiere ayudar. Estos gestos de generosidad, aunque sean pequeños, hacen la diferencia y nos recuerdan que siempre podemos hacer algo chido por los demás. ¿Ustedes qué opinan? ¿Se animarían a hacer algo así en su próxima ida al súper? No sé si han escuchado el episodio que tenemos referente a la rosca de reyes, que se come el cinco y el seis de enero.
Es un pan que muchísimas personas disfrutamos acompañado de un chocolatito y celebramos el fin de las fiestas navideñas. Por lo tanto, estas roscas son muy demandadas y hay personas que suelen hacer un buen negocio vendiéndolas. Pero esto sí es otro nivel de reventa. Una mujer de Manzanillo, Colima, se volvió viral por presumir que compró ochocientas roscas de reyes del Cotsco, y no crean que las metió todas en un cochecito cualquiera. No, señora, tuvo que rentar un tráiler para llevárselas.
Ahora sí que esto nos dejó a muchos con la boca abierta. Como es costumbre en México, cada que se acerca el día de reyes, los revendedores andan con todo comprando roscas para luego vender las más caras. Y, al parecer, esta mujer se lo tomó súper en serio. Ximena Figueroa, como se llama la protagonista de esta historia, compartió en Facebook todo el show, desde cómo hizo el pedido, las fotos del tráiler bien cargado, hasta los precios en los que planea vender las roscas. En Costco, la famosa rosca de dos kilos cuesta trescientos setenta y nueve pesos, pero Ximena las vende en quinientos cuarenta y nueve pesos.
Y claro, hay quienes dicen, qué abusiva, nomás le subió como ciento setenta pesos, pero otros la ven como una máster del negocio. Hasta la llaman mujer de negocios en los comentarios. Jimena no solo se llevó las ochocientas roscas, sino que publicó un mensaje bien confiada. Manzanillo y Cihuatlán, allá vamos. Ya saben, quinientos cuarenta y nueve pesitos cada una.
Solo traeré doscientas extras, así que quien alcanzó, alcanzó. Eso de alcáncelo, señora, se lo van a ganar, nos dio toda la vibra de mercado mexicano. Obvio, en redes sociales hubo de todo. Algunos le aplauden por ser tan emprendedora y tener esa visión de hacer negocio, otros, pues, no faltan los que critican diciendo, ahí está el por qué uno llega y ya no encuentra nada en Cotsco. Pero seamos sinceros, la reventa no es nada nuevo en México y cada quien hace su luchita.
¿Ustedes qué opinan? ¿La Ximena es una fregona que sabe cómo mover su lana o sí está medio gandaya con los precios? Lo que es un hecho es que esta historia nos dejó claro que en México siempre hay creatividad para hacer negocio, aunque sea en un tráiler lleno de roscas. Y esta última, más que una noticia, es información que yo no sabía y que me dio un buen panorama de cómo se divide la geografía y los nombres de las diferentes zonas de nuestro planeta. Resulta que el nuevo presidente de nuestro país vecino, Estados Unidos de América, Donald Trump, quiere cambiarle el nombre al Golfo de México.
Y no es broma. Apenas tomó posesión como presidente, lanzó un decreto para que el famoso golfo ahora se llame Golfo de América. Según él, este nuevo nombre es hermoso y apropiado porque, según dijo en su discurso inaugural, Estados Unidos es el que hace la mayoría del trabajo en la zona. Ok, si usted lo dice. Pero, como siempre lo hemos dicho en este podcast, siempre vamos a respetar este tipo de opiniones y no nos involucramos en rollos de política.
Pero suponiendo que los deseos de este presidente se hicieran realidad, ¿cómo sería eso posible o cómo se llevaría a cabo este cambio? Esta idea ya había salido antes, en enero, cuando Trump dijo en una conferencia que el nombre Golfo de América representaba mejor lo que el país significa. Pero, ¿en serio alguien puede creer que un presidente puede cambiarle el nombre a un mar así nomás? Según los expertos, Trump tendría que pasar por varios procesos burocráticos, como pedirle permiso a la junta de nombres geográficos en Estados Unidos. Y, aunque esta junta puede hacer cambios, necesitan razones de peso.
A ver, no es como que puedan cambiar los nombres porque a alguien se le ocurrió. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, no se quedó callada y propuso, medio en tono de burla, que si quieren empezar con cambios de nombres, mejor llamemos al suroeste de Estados Unidos, América mexicana. Y tiene su punto, ¿no? Porque lugares como Texas y California eran territorio mexicano antes de que se los quedaran. Sheinbaum también recordó que el nombre Golfo de México lleva siglos usándose, incluso desde la época prehispánica.
Resulta que los nombres de los océanos y mares no se deciden al aventón. Hay organizaciones internacionales, como la Organización Hidrográfica Internacional, IHO, que llevan el control y hacen que todo esté en orden para que nadie ande poniendo nombres al azar. También está el grupo de expertos de las Naciones Unidas en nombres geográficos, que se encarga de juntar los nombres locales y ver si cuadran. Mientras tanto, la comunidad internacional tendría algo que decir. No hay un protocolo claro para renombrar mares, pero organismos como la Organización Hidrográfica Internacional, antes mencionada, podrían meterse al rollo.
Además, el nombre está registrado en mapas históricos desde el siglo dieciséis, mucho antes de que Estados Unidos fuera siquiera un país. ¿Y los mexicanos qué pensamos? Pues, la neta, se siente como una movida más de Trump para hacer ruido y alimentar su ego. Porque, en serio, ¿qué beneficios traería a su nación cambiarle el nombre a un mar que comparte fronteras con México, Cuba y Estados Unidos? ¿Acaso este cambio va a hacer que el mundo admire más a su país?
Lo dudamos, más bien, como diríamos por acá, que no se haga bolas y mejor se ponga a trabajar en cosas que de verdad importan. Muchas gracias por acompañarme, y no olviden que, si quieren tener acceso a la transcripción completa de este episodio y a explicaciones y ejercicios sobre el vocabulario y las expresiones utilizadas el día de hoy, pueden tener acceso a ellos volviéndose suscriptores premium en nuestra página web, Charlas Hispanas punto com. Yo soy Fredo de México y los espero en nuestro próximo episodio. Cuídense mucho, pásenla chido y nos vemos la próxima. Chao.