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Israel no tiene el ejército más grande del mundo pero el más efectivo.

Pensadlo bien, hablamos de un país con menos de 9 millones de habitantes. Sin embargo, han ganado guerras a otros países que eran 10 veces más grandes. Por ejemplo, en la guerra de los 6 días, Israel se enfrentó a una coalición de países en la que estaban. Egipto, Siria y Jordania. Todos estos países sumaban una población de más de 130 millones de personas y enviaron alrededor de 240.000 soldados, más del doble de lo que tenía Israel.

Y en lo que a tanques y aviones de combate se refiere, los países árabes triplicaban a los israelíes. En otras palabras, que nadie apostaría por una victoria de Israel. Sin embargo, la historia fue muy distinta. En sólo 6 días, las fuerzas de defensa israelíes, también conocidas por sus siglas IDF, arrasaron a sus enemigos. Y sí, ya lo que me vais a decir.

Que los israelíes siempre han tenido el mejor armamento y la tecnología más puntera, verdad? Pues no es verdad. Por ejemplo, en 1973, durante la guerra del Yom Kippur, Israel estaba bastante igualado con Siria. Es más, el ejército israelí tenía unos cazas de combate fabricados en los años

50.

Los famosos A4 SKYHAWK. Sin embargo, los sirios tenían unos sistemas antiaéreos de última generación como los S-200 que se los había regalado la Unión Soviética tan sólo 5 años antes. Vamos, que estaban nuevecitos y sin estrenar. Sin embargo, ¿Quién ganó la guerra? Efectivamente, Israel.

Pero esperad un momento porque desde aquí ya puedo escuchar a alguno de vosotros decirme ¡Claro, Fonseca! ¡Pero es que Israel le apoya a Estados Unidos! ¡Así cualquiera! Y vale, venga, sí, en esto tenéis razón. Israel es, con diferencia, el país que más ayudas económicas recibe del tío Sam.

Pero ¿sabéis de otro país que también tiene dinero como para comprar las armas más avanzadas a Estados Unidos? Arabia Saudita. El ejército saudita también cuenta con un equipamiento en cantidad comparable al israelita. Sin embargo, si lleváis suscritos a VisualPolitik desde hace tiempo, ya conocéis el fracaso colosal de los saudíes al enfrentarse a un puñado de guerrilleros hutíes en Yemen. En otras palabras, que ni la tecnología ni el apoyo de Estados Unidos son suficientes para explicar por qué el ejército israelí es tan temido por sus enemigos.

Así que la pregunta es ¿Qué tiene Israel para ser tan poderoso? ¿Cuáles son las claves para explicar este éxito militar? Hoy vamos a responder a esta pregunta y lo vamos a hacer de la mano de un estudioso de la guerra. Sí, amigos de VisualPolitik, volvemos a traer este canal a Yago Rodríguez.

Un saludo, Fonseca. Pues efectivamente, el ejército israelí es uno de los mejor preparados del planeta y esto se debe, entre otros, a cuatro factores.

Pues hecha esta aclaración, Vamos a verlas.

TOMA DE DECISIONES RÁPIDA

Todos los ejércitos se basan en la jerarquía y la autoridad ¿verdad? Sin embargo, hay ejércitos donde la cadena de mando es más flexible que en otros. En este otro vídeo os explicábamos lo que ocurre en el ejército saudí donde los oficiales no tienen mucho margen para tomar sus propias decisiones.

Imaginados una situación, Supongamos que

el ejército israelí va a atacar

al ejército sirio. Entonces, antes del ataque, realizan lo que se llaman los fuegos preparatorios y durante dichos fuegos se destruye el cuartel general sirio. En ese momento los israelíes atacan y los sirios deciden pedir órdenes a su cuartel general, pero el cuartel general está destruido. Ahí se ve la diferencia entre tener una doctrina más o menos flexible. Esto se debe principalmente a que el poder político quiere tener atado en corto a su ejército ya que si da iniciativa a sus militares y no crea una estructura muy centralizada se arriesga a sufrir golpes de estado.

El caso de Israel es muy distinto. En este ejemplo el comandante de la unidad no habría esperado órdenes y habría reaccionado inmediatamente aprovechando esos valiosos minutos en los que se desarrolla el combate mientras aparecen nuevas oportunidades.

Esta es la típica forma de actuar de los ejércitos occidentales, es decir, planificación centralizada y ejecución descentralizada, dándole un mayor nivel de protagonismo a los soldados que están directamente en la línea del frente".

Pero a diferencia de otros países occidentales hay un valor adicional en la cultura israelí. Se trata de un aspecto casi desconocido de este país pero que es fundamental para entender su mentalidad tanto en el ejército como en las empresas. Hablamos del país menos jerárquico del planeta. En las empresas israelíes es habitual y hasta el último trabajador discuta con su jefe. Los debates son una cosa normal y a duras penas existe la noción de respeto por la autoridad.

De hecho, en los años 70, el antropólogo holandés Geert Hofstede se dedicó a estudiar las relaciones de poder en cada país. Durante 6 años se dedicó a hacer encuestas a miles de personas que trabajaban en las oficinas que la empresa IBM tenía por todo el mundo. Así es como nació el llamado índice de la distancia de poder. Pues bien, de todos los países de los que hay información, Israel es el lugar del mundo con la menor distancia de poder. En otras palabras, que los israelitas están acostumbrados a tener sistemas de organización mucho más flexibles que en otros países.

COHESIÓN INTERNA

En Israel el servicio militar es obligatorio para todos los ciudadanos, independientemente de su condición social o su género. Tanto hombres como mujeres, ricos y pobres, empiezan como soldados rasos. O bueno, más o menos eso es lo que parece. En realidad no están tan unidos como podríamos pensar. Y hay también problemas internos.

Como por ejemplo los privilegios de los que gozan esos judíos ultraortodoxos que no tienen el deber de hacer el servicio militar obligatorio.

Ahora bien, es verdad que el ejército israelí, debido a su tipo de sociedad, tiene un carácter algo más meritocrático que otros ejércitos de la zona. Y esto no es una cuestión baladí, ya que por ejemplo pensemos que en Gran Bretaña, ya en la Segunda Guerra Mundial, seguía existiendo un sistema en el que los aristócratas a menudo tenían mejores puestos que los soldados. Y esto incluso lastró la adopción del motor a favor del caballo durante la segunda guerra mundial".

Y por supuesto, eso desincentiva la moral e impide la profesionalización del ejército. Y lo mismo ocurre en los ejércitos árabes de hoy en día. Por ejemplo, el ejército saudí está integrado por los funcionarios y los nobles de la Casa Real. Y aquí las jerarquías importan. El hijo de uno de los príncipes Saudíes nunca va a ser un soldado raso.

Como os podéis imaginar, esta estructura tan clasista tiene sus consecuencias nefastas. Consecuencias que también afectan al siguiente punto.

MORAL DE COMBATE

Año

1973.

Israel se enfrenta a la vez al ejército egipcio y sirio, que a su vez están apoyados por casi todos los países vecinos. Como decíamos al principio, por aquel entonces, Israel no era la potencia tecnológica que es hoy en día. Y los sirios contaban con esos fantásticos S-200, un muy buen sistema de misiles antiaéreos para la época.

Pensad que para la guerra en Kipur, los egipcios y los sirios habían preparado una gran red antiaérea. Así que cuando los aviones israelíes se internaron en la misma, recibieron una tormenta de misiles y cañones cuádruples, que derribaron a muchos de ellos. La situación llegó a ser tan mala que el alto mando obligó a los cazas israelíes a no volar en apoyo a las fuerzas de tierra durante aquellos días. Ahora bien, los estadounidenses habían previsto esta posible guerra, así que habían desplazado una de sus flotas al Mediterráneo, y cuando toda esta batalla comenzó, empezaron a suministrar a los israelíes una serie de contramedidas frente a esos misiles y esos sistemas antiaéreos sirios o egipcios por ejemplo ahí tenemos esas bengalas que hacen que los misiles guiados al calor se desvían

de esta forma los israelíes contraatacaron y en poco tiempo acabaron con las defensas antiaéreas árabes. Y a que no adivináis qué pasó en ese momento. Pues efectivamente, la mayor parte de los soldados árabes, ante la impotencia de verse masacrados desde el aire, perdieron la voluntad de luchar y, en muchos casos, desertaron de sus posiciones.

Fijaros en esta imagen. Como podéis ver, se ven varios vehículos aparentemente abandonados. Pero fijaros en eso, es que están abandonados, no destruidos, eso significa que sus tropas huyeron. Esto se debe probablemente a la baja moral, fruto de las numerosas arbitrariedades que podemos encontrar en este tipo de ejércitos y a las diferencias casi diríamos sociales que no ayudan a cimentar un ejército tan sólido.)

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soldados sirios desertan en la provincia de Hatay, al sur de Turquía.

Si comparamos a un ejército occidental, normal, como el que puede ser el de Francia o el del Reino Unido, con el que hay en los países árabes, vamos a encontrar muchas menos diferencias sociales entre sus individuos, ya que este es uno de los problemas que tienen los países árabes como pueda ser Siria. Y es que hay gran cantidad de diferentes sentimientos religiosos, étnicos, políticos y de otra índole que no ayudan para nada a tener un ejército cohesionado.

Por ejemplo, imaginad que sois soldados sirios y además formáis parte de los hermanos musulmanes o sois kurdos. Desde hace décadas, los hermanos musulmanes están perseguidos en Siria. Así que ¿A quién debéis lealtad? Pues sí, por supuesto, el ejército os paga un sueldo y os da trabajo. Pero cuando estáis en el campo de batalla y os estáis jugando la vida, cuando está todo perdido ¿Qué pesa más?

¿El sueldo o la vida? En otras palabras, Que no sirve de nada tener la mejor tecnología si no cuentas con unos soldados bien motivados. Y los israelíes lo saben muy bien. Eso explica el siguiente punto.

EL CAPITAL

HUMANO Todos los fabricantes de carros de combate del mundo colocan el motor en la parte trasera ¿Por qué? Pues porque normalmente los misiles impactan en la parte delantera. Y es importante que, aunque el tanque sea perforado, el motor siga funcionando y el vehículo pueda volver a entrar en combate. Por eso, casi todos los modelos, desde los Leopard alemanes hasta los T-90 rusos, mantienen este diseño.

Sin embargo,

para el ejército israelí,

lo importante es salvar las vidas de sus soldados. De ahí que en el carro de combate Merkava hayan decidido colocar el motor en la zona delantera y no en la trasera del carro. Esto se debe a que buscan que dicho motor haga de blindaje extra para frenar posibles proyectiles, estando dispuestos así a perder

el carro a cambio de salvar a la tripulación.

Pensadlo bien, consideraciones éticas aparte, la doctrina militar israelí parte de la base de que su capital humano es escaso y representa una de sus mayores debilidades ya que les hace vulnerables al desgaste continuado. Por eso los militares israelíes reciben una formación mucho más intensa. Se entrenan con fuego real y con equipamiento de muy buena calidad. Mucho mejor que cualquier otro ejército árabe. No olvidéis que hablamos del país donde nació el KRAV MAGA, una de las artes marciales más avanzadas para el combate cuerpo a cuerpo.

Y por supuesto, todas estas características también se reflejan en los ojos y oídos de Israel. Hablamos de su omnipotente servicio de inteligencia, el MOSSAB. Es la agencia de espionaje de Israel y está considerada como una de las mejores del mundo. De hecho, si algún día viajáis a Israel, lo primero que os harán en el aeropuerto es registrar automáticamente vuestro número de móvil y otros datos. Porque en este país se entiende que la información es poder.

Y ya lo que estáis pensando… llevamos varios minutos de vídeo y todavía no hemos hablado del armamento. No os preocupéis que ahora mismo vamos con ello.

MADE IN ISRAEL

En los años 80, El gobierno de Israel promovió el diseño de una nueva arma secreta. Una arma que no se ha desclasificado hasta hace unos años. Se reunieron con una empresa local que se llama RAFAEL para diseñar un vehículo muy especial, el llamado PERE. Se trata de un vehículo que, visto desde fuera, parece un tanque pero que en realidad es un cazatanques repleto de misiles. La diferencia es enorme.

Para que os hagáis una idea, los tanques tienen un alcance de entre 2 y 4 kilómetros como mucho. Sin embargo, los misiles del PERÉ pueden llegar hasta los

30

kilómetros de distancia.

Así que imaginemos la situación. Los sirios o los egipcios están planificando su siguiente gran ofensiva contra Israel y para ello toman imágenes de reconocimiento aéreo, de reconocimiento terrestre, incluso de reconocimiento satelital, quizás entregado por la Unión Soviética, y se dedican a analizar lo que los israelíes tienen. ¿Y qué ven? Pues ven carros de combate, vehículos militares aparentemente normales. Sin embargo, si hubieran entrado en guerra, se hubieran topado de frente con

Y os preguntaréis ¿Por qué Israel puede fabricar armas tan específicas y tan secretas y otros países no. La respuesta está en que en Israel hay muchísimas más empresas tecnológicas que sustentan una de las industrias de defensa más potentes de todo el mundo. ¿Recordáis este vídeo en el que os hablábamos de las startups israelíes. En los años 80, el gobierno creó un programa muy especial, el llamado YOTMA. Este programa consistía en 10 fondos de capital riesgo con dinero público y privado.

Con estos fondos se financiaron montones de empresas tecnológicas. ¿Y a que no adivináis cuál fue el sector favorito de estas nuevas startups? Efectivamente, el sector armamentístico. A fin de cuentas, el ejército es un cliente fiable y que paga a tiempo.

De repente en Israel surgieron numerosas empresas de defensa. Dichas empresas podían trabajar en diseños locales adaptados a las necesidades israelíes y de esa forma dotar a sus fuerzas armadas de una serie de vehículos altamente especializados en lo que el ejército israelí realmente necesitaba. Si lo comparamos por ejemplo con otros países como Arabia Saudí que tienen mucho dinero pero no tienen su propia industria muy desarrollada. Lo que veremos es que adquieren material bastante bueno pero no deja de ser material como puede ser por ejemplo un carro de combate M1 Abrams estadounidense que fue diseñado para satisfacer las necesidades estadounidenses, no las de Arabia Saudita. En ese sentido, el contar con esa industria de defensa tan desarrollada provee de una capacidad superior a Israel.

Si lleváis tiempo siguiendo a VisualPolitik, ya sabéis que la economía de Arabia Saudita tiene un problema. Es completamente dependiente de sus exportaciones de petróleo. Por supuesto, gracias a ese zumo de dinosaurio, los saudíes se han hecho ricos. Y gracias a ese dinero se pueden costear el tercer ejército más caro del mundo, sólo superado por Estados Unidos y China. Pero caro no es sinónimo de bueno.

Con una economía tan poco diversificada, el ejército saudí tiene que comprar tanques fabricados por las empresas de Estados Unidos que están adaptados a las necesidades norteamericanas, no a las saudíes. Además, esto dificulta guardar el secreto de las nuevas adquisiciones de material militar. Pero ya lo que estáis pensando. En este vídeo, sólo os estamos contando la parte buena del ejército de Israel ¿verdad? Pues lo cierto es que Israel también tiene sus puntos débiles.

No sólo eso, Existe una organización que podría darles más de un quebradero de cabeza. Pero hablaremos de ella en un próximo vídeo. Así que hoy os dejo con esta pregunta ¿Quién creéis que puede derrotar al ejército israelí? ¿Cuáles creéis que son esas debilidades? Podéis dejarme vuestra respuesta en los comentarios.

Mientras tanto, si queréis saber más sobre táctica y estrategia militar no dejéis de seguir a Yago Rodríguez desde la web Ejércitos.org.

Pero bueno, esto ha sido todo. Espero que os haya resultado interesante. Si queréis saber más de todo este tipo de cuestiones militares que son realmente interesantísimas, os recomiendo echarle un vistazo a la página web www.ejércitos.org.

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