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¿Discriminamos a la gente que no tiene un acento neutro? ¿De dónde es realmente el acento neutro? ¿Colombia? ¿Madrid? ¿México?

No, Argentina no es, lo siento. Y Andalucía tampoco.

Hola, buenas tardes. La respuesta a la primera pregunta es fácil, Sí, claro que discriminamos a la gente por su acento, pero se discrimina de forma negativa y positiva. ¿Cuántos habéis escuchado decir que… es que los andaluces hablan mal? Aunque también que… los andaluces son muy graciosos. Pero un momento, ¿por qué lo de positiva está entre comillas?

Es algo bueno, ¿no? Es un estereotipo y eso lleva consigo consecuencias negativas. ¿Por qué? Pues porque con este estereotipo se está esperando de un andaluz un determinado comportamiento o actitud. Obviamente, A esto no me ha pasado nunca.

Porque tienes un

acento neutro. Pero Dorotea, ¿existe realmente un acento neutro? Claro.

Bueno, ahora hablamos de esto, pero, spoiler, los diferentes acentos nos dan variedad lingüística. Y por ejemplo, cuando aprendemos una lengua es muy interesante escuchar diferentes acentos para entender mejor la lengua en su conjunto. ¿Sabéis dónde hay cursos con profesores de un montón de regiones diferentes y, por consiguiente, con un montón de acentos diferentes? ¡En Lingoda! Ya sabéis que yo estoy a tope con el francés.

A cuando me preguntan qué te motiva a aprender una lengua tan difícil como el francés,

la cultura, poder comunicarte… El dinero.

A me motiva el dinero. Y es que con Lingoda el curso te puede salir gratis. Os cuento más al final del vídeo. A nunca me han discriminado por mi acento, pero a mi revisor, Bernardo, sí, porque es andaluz. Pero ¿de dónde viene esta discriminación a las hablas andaluzas?

No es

de dónde, sino de cuándo.

La verdad es que esta mala fama ha estado desde el principio. En el siglo XVI se decía que los andaluces hablaban así o bien porque no se esforzaban en pronunciar correctamente o bien porque los profesores eran unos vagos y no se esforzaban en enseñar a pronunciar como se tenía que pronunciar.

Pero tiene un poquito de verdad, ¿no? ¿No? Un poquito, sí.

No. La existencia de la variedad andaluza tiene una explicación histórica y no pedagógica ni social, o al menos nada fuera de la sociolingüística. Pero esto pasa con el andaluz y con otras variedades del habla. La gente piensa que las hablas regionales son deformaciones o realizaciones extrañas de la lengua. Es decir, que existe una lengua y de ella van saliendo otras variedades.

Pero la realidad es que es totalmente al revés. Están las variedades y de ellas surge el estándar, que es lo que la mayoría de la gente entiende por lengua. Un momento, un momento, ¿pero qué es la lengua estándar? ¿El acento neutro? No, no.

Se podría decir que la lengua estándar es una convención creada como ideal de lengua y que se usa principalmente de forma escrita. En el proceso de formación de una lengua estándar se tienen varias lenguas regionales que se estudian para intentar crear algo que sea lo más neutro posible y que todos acepten. Es decir, la lengua estándar es un producto artificial que no existe más allá de la lengua escrita y que sirve para que todos tengamos un ideal con el que identificarnos. Pero entonces, ¿lo malo es el estándar? ¿Porque pierde esa personalidad y riqueza de las variedades?

No, vamos a ver. Yo creo que la lengua estándar es algo bueno y necesario, pero hay que dejar muy claro que es una consecuencia de las lenguas regionales y no al revés. Es muy importante que esto esté claro. Entonces, el estándar es la norma, ¿no? Dorotea, te estás liando.

Saca tu cuaderno de Cómo ser más pedante y apunta. A ver… El estándar es una creación artificial que nos sirve a todos de referencia. La norma es lo que una comunidad de hablantes acepta, independientemente de que sus características estén en la lengua estándar o no. La verdad es que no me he enterado. A ver, por ejemplo, en Madrid, decir «¡Eje, la dije que viniera!» forma parte de la norma y nadie va a encontrar nada raro en ello.

Bueno, nadie, nadie… ¿es el aísmo?

Bueno, en general es normal, forma parte de la norma. Y precisamente por esto, aunque las normas de las hablas andaluzas están perfectamente aceptadas en las normas de las sociedades de Andalucía, no lo están en las de la sociedad española en general. Yo nunca he hablado de política en este canal. Y tampoco lo voy a hacer ahora. Pero voy a hablar de algunos políticos para que esto se entienda mejor.

Si un político con acento centro-norteño habla raro, significa que ese político en particular habla raro. Por ejemplo, Rajoy con sus S. Lo que nosotros hemos hecho, cosa que no hizo usted, es engañar a la gente". O Aznar con su acento de Texas. La gente se reía de ellos en particular y no de los gallegos o de los castellanos en general.

Pero, uy, ¿qué pasa si la ministra María Jesús Montero habla con acento andaluz? Que los andaluces, no ella, los andaluces hablan mal. Por tanto, cuando usted critica de la utilización de esas expresiones frecuentes en Andalucía, está criticando el habla de Andalucía". La glotofobia o hablismo o esta discriminación por una variedad del habla está presente y es una constante en la sociedad. Pero es que lo peor no es que sea así, sino que es una forma de discriminación totalmente aceptada, permitida y de la que nos podemos reír sin ningún problema.

Pero, entonces, ¿existe algún acento neutro? No, pero no existe en ninguna lengua del mundo. Es imposible que exista, siempre es una cuestión geográfica. Vamos a poner como ejemplo el estándar del español. La forma estándar es la que más escapa, huye de los localismos, pero no puede deshacerse de todos.

En el telediario de España se intenta usar el estándar, ¿no? Pero si un hablante latinoamericano lo escucha, no va a tener ningún problema en identificar que esa variedad no es la suya y que es algo exclusivo de España. O, por ejemplo, los doblajes de las películas de Latinoamérica. No hables mucho de doblajes... Bueno...

El doblaje de las películas o series se hace en una variedad muy influenciada por la mexicana, pero que ha eliminado algunos aspectos propios del país, como por ejemplo el verbo PLATICAR en lugar de HABLAR, y lo ha hecho para que sea lo más general posible. Y, sin embargo, esta variedad está llena de características propias de la variedad mexicana. El estándar del español siempre va a tener particularidades de ciertas zonas o regiones. Es inevitable. Lo neutro es solo neutro para algunos, para otros va a seguir siendo extraño.

Y por eso, cuando aprendemos una lengua, lo mejor es escuchar la mayor variedad de acentos posible, para que haya menos cosas extrañas. Y Lingoda nos da esa posibilidad. Yo siempre había pensado en el francés de Francia. Y lo siento mucho, pero la fonética es una pesadilla. Y resulta que hay otros acentos mucho más fáciles.

Bueno, mucho, mucho tampoco. Pero el caso es que me está encantando escuchar a gente con tantos acentos diferentes y mi comprensión está mejorando muchísimo también. He tenido profesores de Francia, de Camerún, de Haití, de Canadá… Para los que estéis tan motivados como yo y queráis aprender francés, alemán, inglés o español y escuchar diferentes acentos de estas lenguas, podéis hacer el sprint de Lingoda. 30 clases de una hora en 60 días. Si no faltáis a ninguna clase, os devuelven la mitad de lo que habéis pagado.

¿Pero solo te devuelven la mitad? ¿Cómo? ¿Qué quieres, que te devuelvan todo? Bueno, pues entonces puedes hacer el super sprint. 60 clases de una hora en 60 días.

Si no faltas a ninguna clase, te devuelven todo lo que has pagado. Da igual que te motive el dinero, la cultura, poder comunicarte… siempre está genial aprender lenguas nuevas, porque nos abre la mente. Además, si usas el código ELENA03 o te registras con el link de la descripción, te hacen un descuento extra de 20 euros o 25 dólares. La pela es la pela.

Un rey

Que no